Alemania sigue encadenando malas noticias económicas. La última es un vaticinio que se ha convertido en realidad: el número de personas sin trabajo registradas en agosto superó los tres millones, por primera vez desde febrero de 2015, hace más de diez años.
Esa marca es una barrera que hace saltar todas las alarmas cuando se supera. Como alertan muchos expertos, el milagro del empleo alemán, que parecía desafiar todas las crisis, está llegando a su fin. El número de desempleados aumentó en agosto en 46.000 personas con respecto al mes anterior, hasta alcanzar los 3,025 millones. Esto supone 153.000 más que en agosto de 2024, según ha informado este viernes la Agencia Federal de Empleo de Alemania (BA). La tasa de desempleo aumentó 0,1 puntos porcentuales con respecto a julio, hasta alcanzar el 6,4%.
La BA cita como razones del aumento las vacaciones de verano en muchas empresas y la débil coyuntura económica que arrastra el país desde hace tiempo. “El mercado laboral sigue estando marcado por la recesión económica de los últimos años”, ha afirmado la presidenta de la agencia, Andrea Nahles. “Sin embargo, también hay indicios de estabilización”, ha agregado.
Las cifras de desempleo suelen aumentar durante el verano en Alemania. Las empresas contratan menos antes de las vacaciones y es cuando finalizan muchos contratos de formación. Sin embargo, mirando solo las cifras de agosto, las de este año son las más abultadas en 15 años.











