Elegir un bar o restaurante seguro no depende solo de la carta o de las reseñas. Otros aspectos pueden dar pistas rápidas sobre cómo se trabaja dentro de la cocina. Rosa Urdiales, inspectora de Sanidad con casi cuarenta años de experiencia, ha explicado qué señales observa cuando entra en un establecimiento hostelero. “Mira, yo cuando voy a un restaurante me da mucha información los servicios del establecimiento. Dan una imagen muy acertada de lo que de lo que es la cocina”, señaló en una entrevista en el pódcasr Gominolas de petróleo. El baño de un restaurante puede ofrecer una información muy valiosa antes incluso de sentarse a comer. “Si tú vas a un establecimiento en el que hay un servicio que está limpio, bien equipado, con su jabón, su papel, pues bueno, ya de entrada te puedes sentar a comer”, afirmó la inspectora. Un local que cuida los espacios visibles al cliente suele transmitir una mayor confianza sobre lo que ocurre en las zonas que no se ven. Por eso, los servicios higiénicos se convierten en una especie de carta de presentación del establecimiento. Urdiales también recomienda observar otros detalles cotidianos, como el estado de las mesas o la forma en la que se presentan los alimentos en la barra. La limpieza visible puede ayudar a detectar si un local transmite seguridad o si, por el contrario, genera dudas desde el primer vistazo. También presta atención a cómo van vestidas las personas que manipulan alimentos, cómo atienden al cliente y cómo se conservan los productos expuestos. TE PUEDE INTERESAR “Luego me da mucha información también el ver cómo van las personas manipuladoras vestidas, cómo te atienden, cómo se dirigen a ti, y luego, bueno, si tienen expuestos pinchos en la barra allí todos destapados y de mala manera, pues yo ya de entrada, sinceramente no me apetece comer allí”, explicó. Qué revisa Sanidad en un restaurante Más allá de lo que puede detectar un cliente, las inspecciones sanitarias siguen un procedimiento concreto. Urdiales explica que los profesionales trabajan con listas de comprobación adaptadas a cada sector, con el objetivo de verificar los requisitos recogidos en la normativa. En un establecimiento de hostelería se revisan las condiciones de higiene, la manipulación de los alimentos, la indumentaria de quienes trabajan con ellos y la forma en la que se organiza la seguridad alimentaria. Los locales deben contar con un sistema de gestión de seguridad alimentaria. Según explica Urdiales, eso incluye un programa de limpieza documentado, control de proveedores y materias primas, formación de manipuladores y vigilancia de elementos como el agua o los aceites de cocina. Uno de los aspectos que se controla en las inspecciones es la frecuencia con la que se cambia el aceite de fritura. La inspectora recuerda que, cuando el aceite se degrada, puede concentrar componentes polares que suponen un riesgo para la salud. “Yo creo que que la mayoría de los de las personas que trabajan en la restauración son ya conscientes de de la del peligro que supone esto. Luego las propias empresas que recogen los aceites de cocina, algunas realizan incluso controles de de los componentes polares antes de retirarlo también para visibilizar que es importante renovar el aceite con con frecuencia, para evitar que se concentren mucho estos componentes polares”, apuntó. Si un local prepara alimentos con pescado crudo, por ejemplo, se revisa que la materia prima proceda de una producción certificada o que haya recibido un tratamiento adecuado para evitar problemas como el anisaquis. “Por ejemplo, para que esté libre de anisaquis o se controla a que se haga una congelación o un tratamiento que sea adecuado,” explicó Urdiales. Elegir un bar o restaurante seguro no depende solo de la carta o de las reseñas. Otros aspectos pueden dar pistas rápidas sobre cómo se trabaja dentro de la cocina. Rosa Urdiales, inspectora de Sanidad con casi cuarenta años de experiencia, ha explicado qué señales observa cuando entra en un establecimiento hostelero.