Se puede dibujar un retrato de España a partir de los productos que consumen los hogares que sostienen la economía. Los cambios en las tendencias, los precios... todo influye en la manera en que las familias elaboran sus presupuestos y gastan su renta. Y esto ha cambiado sustancialmente desde que la pandemia irrumpiera sin avisar en el año 2020.Según la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) que publicó el INE el jueves, los hogares se gastaron de media 35.100 euros en consumo el año pasado. Un 16,1% más que el año antes de la pandemia, cuando se dejaron un total de 30.243 euros. Sin embargo, esas cifras están infladas por el efecto distorsionador de los precios, que han subido mucho en los últimos años. Si borramos la inflación de la ecuación lo cierto es que, en términos reales, el gasto en consumo estaba, todavía en 2025, por debajo de los niveles prepandemia. Si los precios se hubieran mantenido fijos, los hogares españoles habrían gastado 28.765 euros el año pasado, 271 menos que el año previo a la pandemia. Detrás de este retroceso en el consumo hay varios factores que empujan en diferentes direcciones. Por un lado, el gasto real en partidas como la sanidad -que se ha incrementado un 23% desde 2019- , la vivienda (10,2%), la educación (8,7%) o las nuevas tecnologías (7,5%) se ha disparado desde la pandemia. Sin embargo, al mismo tiempo, se ha reducido el presupuesto que las familias destinan a alimentación (-4,6%); cuidado personal y protección social (-7,5%), vestido y calzado (-7,9%) o seguros y servicios financieros (-9,7%). Un descenso que es más acentuado todavía en partidas como el transporte (-10,6%), la hostelería (-12,8%), los muebles y artículos del hogar (-16,6%) y el alcohol y el tabaco (-31,2%).Alquileres y productos farmacéuticos, a la cabezaSi bajamos todavía más al detalle, se observa cómo los productos donde más se ha incrementado el gasto en términos reales (es decir, una vez descontamos el efecto distorsionador de las subidas de precios) son los alquileres y los productos farmacéuticos. Según refleja la EPF, la renta mensual se lleva 1.161 euros por familia de media cada año, 183 más que en 2019. Después, aparecen los productos farmacéuticos, a los que las familias destinan de media 349 euros (108,5 más que antes de la pandemia), los servicios dentales (494 euros, 98 más en 2019) y la participación en eventos deportivos. Esta última categoría -a la que se destinan ya 263 euros, 88,5 más que hace siete años- incluye, por ejemplo, las cuotas de los gimnasios o el uso de unidades deportivas. También llama la atención el incremento del presupuesto que se destina a lo que el INE denomina "servicios paramédicos", una categoría donde se incluyen, por ejemplo, a los psicólogos o los fisioterapeutas. En este apartado las familias destinaron de media 163 euros el año pasado -siempre descontando los efectos de la inflación-, un 88% más que en 2019. Si se analiza en términos relativos hay incrementos del consumo en determinados productos que llaman poderosamente la atención. Por ejemplo, el gasto en alquiler de vehículos sin conductor -donde se incluyen servicios como Uber, Cabify o Bolt- se ha multiplicado por 12 desde 2019 y ya alcanza los 56 euros por hogar al año.Mientras que el gasto en la categoría "otros servicios de información y comunicaciones" (donde se incluyen plataformas como Netflix, Spotify o Movistar+) se ha multiplicado por más de cinco veces, hasta situarse en 47 euros.También destacan el fuerte alza en el gasto en hierbas medicinales y productos homeopáticos, que se ha incrementado un 359%; en servicios de seguridad (104%), en smartwatches, libros electrónicos y similares (98%) o en Formación Profesional de Grado Superior (92%).Menos coches nuevos y menús del díaLa otra cara de la moneda está en los productos donde más se ha reducido el gasto de los hogares. Por encima de todos destaca la adquisición de automóviles nuevos, un producto al que los hogares destinaron 675 euros en 2025, 223 menos que en 2019. También se ha reducido notablemente el gasto en gasóleo, que ha pasado de 588 euros en 2019 a 386 el año pasado.Más allá de los automóviles, llama la atención cómo el gasto en consumiciones en bares y cafeterías se ha reducido en 192,4 euros hasta situarse en 791 euros en 2025, siempre descontando los efectos de la inflación. A esta caída se le suma el menor desembolso en menú del día en bares y restaurantes, apartado al que se destinaron 142 euros de media por familia el año pasado, la mitad que antes de la pandemia.Llama también la atención el descenso en el gasto en servicios de mantenimiento y reparaciones (un 82% menos), en cigarrillos (descenso del 41%), gafas graduadas (-45,6%), utensilios para la limpieza del hogar (-64,5%), alfombras (-63%), lámparas (-61,5%) o relojería (-55,7%).
Radiografía del consumo 6 años después de la pandemia: se dispara el gasto en sanidad, vivienda y educación... y se hunde en tabaco y hostelería
La inflación y los cambios en las tendencias han alterado la forma en que consumen las familias. Gastamos menos en coches nuevos o bares... y dedicamos más presupuesto al alquiler, productos farmacéuticos o gimnasios.













