Ovidio Fern�ndez MadridActualizado Martes,

junio

02:45La p�rdida de poder adquisitivo de los espa�oles est� cambiando su forma de veranear: renuncian a perderse sus vacaciones, pero recortan su gasto en alojamiento y hosteler�a. Ya en el verano de 2025 se pudo observar este fen�meno. El desembolso total de los turistas internos se estanc� en los 16.298 millones de euros, un 0,1% menos que el verano anterior, seg�n el Instituto Nacional de Estad�stica (Ine): "La gran mayor�a de los espa�oles priorizan las vacaciones y el descanso, pero recortan todo lo que pueden en las �reas m�s onerosas, como comer fuera", explica a este peri�dico Daniel Lacalle, Doctor en Econom�a y profesor de Econom�a Global y Finanzas.El dato contrasta con la buena previsi�n del sector tur�stico espa�ol que, pese a la incertidumbre geopol�tica, crecer� un 2,5% en 2026, seg�n el informe "Perspectivas Tur�sticas" que public� la patronal Exceltur en abril. En gran parte, ese crecimiento est� apoyado en el buen posicionamiento de Espa�a como destino a nivel internacional: "Nuestro cliente nacional tiene un comportamiento m�s conservador a la hora de de pasar m�s d�as o de asignar m�s gasto medio a su estancia. No notamos una bajada de la demanda, pero s� es cierto que ahora podr�a tener un mayor peso el turista internacional", anuncia Mayte Garc�a, secretaria general de la Asociaci�n Empresarial Hotelera y Tur�stica de la Comunidad Valenciana (Hosbec). Alicante es una de las provincias que m�s turistas nacionales atrae, junto a C�diz, M�laga, Gerona o Madrid, seg�n el Ine.Jorge Marichal, presidente de la Confederaci�n Espa�ola de Hoteles y Alojamientos Tur�sticos, opina que esa adaptaci�n del presupuesto del turista nacional puede darse en relaci�n a la calidad, renunciando a alojamientos o restaurantes m�s exclusivos, o en relaci�n a la cantidad, buscando estancias m�s cortas. Aunque mantiene esperanzas de que las expectativas para el verano de 2026 mejoren ligeramente despu�s del acuerdo al que han llegado Donald Trump e Ir�n para reabrir el estrecho de Ormuz. En cuanto a la subida de precios, Marichal explica a este peri�dico que muchos convenios colectivos caducan este a�o, por lo que se han producido nuevos acuerdos con mejoras salariales para los trabajadores del sector. Adem�s, el coste de la energ�a se ha disparado: ambas cosas repercuten directamente en los precios de los alojamientos.Por esto, la alegr�a en el gasto de los espa�oles cuando viajan por Espa�a se evapora. El ritmo de crecimiento de los precios no es alcanzado por la subida de los salarios, y eso provoca que a�o tras a�o el turista nacional se vea obligado a adaptar sus gastos: "El consumo nacional est� estancado. El problema es la falta de presupuesto. Cuando una familia planea sus viajes, el gasto en hosteler�a se sit�a en el �ltimo eslab�n de ese presupuesto, as� que es en lo primero que se recorta", explica a este peri�dico la patronal Hosteler�a de Espa�a.Adem�s, el precio de los restaurantes y alojamientos ya ha subido un 4,8% respecto a mayo del a�o pasado, por lo que, viendo esa tendencia, se espera que el comportamiento de gasto de los turistas nacionales sea similar al del verano de 2025.De hecho, Daniel Garc�a, un joven de 26 a�os, visitar� Chipiona y Sanxenxo durante este verano, pero ha descartado por completo alojarse en un hotel por ser "completamente inasequible". En cuanto al gasto en hosteler�a, expresa que su presupuesto ronda los 200 euros para los nueve d�as que planea estar fuera: "Ahora, en vez de salir a comer o a cenar todo lo que ten�a pensado, seguramente recorte alg�n d�a. Me como un bocadillo en el piso, o en la playa, en vez de ir a un restaurante a gastar", expresa en conversaci�n con EL MUNDO. Garc�a es asesor hipotecario y trabaja a jornada completa, por lo que goza de una estabilidad financiera suficiente como para permitirse unas vacaciones, pero la subida de precios y la p�rdida de poder adquisitivo han mermado su intenci�n de gasto en hoteles y hosteler�a.Daniel Garc�a en la costa de Altea, AlicanteFOTO CEDIDASeg�n Hosteler�a de Espa�a, este fen�meno afecta negativamente a la campa�a de verano, ya que aunque la previsi�n de la facturaci�n del sector es buena, "una vez que descontamos el factor precios y el coste de las materias primas, la rentabilidad de muchas empresas est� cayendo".Pese a ello, se espera una buena campa�a de verano. El cierre de Ormuz y las tensiones geopol�ticas en los destinos tur�sticos afectados, como Egipto, han posicionado a Espa�a como una buena opci�n para todos aquellos turistas internacionales que iban a visitar las zonas cercanas a la guerra de Ir�n y que han decidido abandonar esos lugares por otros m�s seguros. Adem�s, la desestacionalizaci�n de los viajes vacacionales de los espa�oles tambi�n alimenta la tendencia de un menor gasto en alojamientos y hosteler�a en los meses pico, los de verano, pero le da una mayor estabilidad a ambos sectores durante m�s meses.