Según un informe del Observatorio Nacional del Turismo Emisor (ObservaTUR), los españoles gastaremos una media de 737 euros este verano. Un gasto que se sostiene respecto a 2025, lo que demuestra en gran parte que hemos llegado a nuestro tope. Se cree que en este verano 2026 muchos van a elegir un turismo de proximidad, también por la coyuntura internacional, con una guerra abierta entre Estados Unidos e Irán que ha puesto en jaque a gran parte del tráfico aéreo, especialmente aquel que se dirige hacia Oriente.PublicidadCon un panorama así, ahorrar en vacaciones se presenta más importante que nunca. Todo el mundo tiene derecho a un descanso y, para desconectar, no hay nada mejor que poner tierra de por medio respecto al escenario habitual. Pero eso no quiere decir que haya que tirar la casa por la ventana obligatoriamente. Una cosa es darse un capricho aquí o allá, y otra ser económicamente irresponsables. Aquí van cinco trucos para poder ahorrar en vacaciones.1. Haz un presupuestoAhorro y planificación van siempre de la mano. Sobre todo, porque es una manera de razonar el gasto y, sobre todo, ponerlo en perspectiva respecto al global de nuestras finanzas personales. Un presupuesto responsable es la herramienta más útil para no acabar con todo el dinero de nuestras arcas, tanto para planificar el viaje como una vez en él. Eso sí, se necesita que sea un presupuesto realista con el coste de vida en el destino, o de lo contrario será fatuo.¿Un consejo? Pauta el gasto por día, dejando cierta cintura para poder improvisar. De esta manera, si un día nos pasamos un poco, lo podemos recuperar el siguiente. Además, prevé también un extra en caso de imprevisto. Una vez fuera de casa son muchas las cosas que pueden trastocar nuestros planes y es importante estar preparados.2. Evita comer siempre fuera de casaLas vacaciones son para darse algún capricho, desde luego, pero el realizar las tres comidas fuera de casa puede elevar la factura por los cielos. Por ello, no está de más intentar limitar las salidas a restaurantes. Existen dos opciones. Por un lado, si nos alojamos en un hotel, la media pensión es una medida ideal, ya que permite asegurarte el desayuno y una de las comidas al día, pero dejándote la opción de poder salir a comer o cenar y, así, también cambiar de escenario y cocina.PublicidadLa alternativa es buscar un alojamiento con cocina, ya sea un apartahotel o un apartamento. De esta manera se puede llenar la nevera en el supermercado y ahorrar sensiblemente a la hora de desayunar o comer. ¿Más posibilidades? Hacer bocadillos caseros para pasar el día en la playa o en la montaña, quizá no para todos los días, pero sí para poder reducir gastos en hostelería.3. Planifica los restaurantes con antelaciónSi no es posible comer comida casera en vacaciones, o simplemente no se desea cocinar, que para algo es una temporada de descanso y no solo de las tareas laborales, siempre es mejor planificar las salidas a comer. De esta manera podemos saber no solo los precios de antemano, sino qué esperar en términos de calidad. Las zonas turísticas están repletas de establecimientos que, conscientes de que la mayoría de su clientela está de paso, no respaldan con calidad lo elevado de sus facturas. Evitar estas trampas para turistas es clave no solo para tener una experiencia culinaria satisfactoria, sino también para aliviar el bolsillo.4. Busca actividades gratuitas o baratasEn muchos destinos se pueden realizar varias actividades de ocio que no necesariamente tienen que costar un riñón, aunque de nuevo la clave vuelve a estar en la preparación previa. El ejemplo más claro son los free tour, ya presentes en casi todas las ciudades y que son una forma ideal de establecerse en el destino y adquirir un cierto contexto sobre aquello que vamos a visitar. A pesar de su nombre no son gratis, ojo, ya que se espera que cada persona realice una donación al terminar. Sin embargo, siguen siendo una manera económica de descubrir una ciudad.PublicidadAdemás, la gran mayoría de actividades en la naturaleza son gratis (o cuestan muy poco dinero): playa, montaña, una excursión al río, visitar un parque nacional, etc. En el ámbito urbano también hay cosas que hacer sin pagar peaje. Existen días o horarios específicos en los que los museos no cobran entrada, además el verano está trufado de festivales callejeros, diseñados para ofrecer arte a los viandantes.5. Minimiza la compra de souvenirsLa industria del souvenir es muy potente, tal y cómo lo demuestran la cantidad de tiendas de regalos que se concentran en cada punto ligeramente turístico. Y comprar un recuerdo (o un regalo) puede estar bien. Sin embargo, también es una ventana de ahorro importante, pues la mayoría de objetos que compramos estando de vacaciones después apenas tienen recorrido cuando regresamos a la realidad. Por ello, una buena práctica es cerrar un presupuesto para souvenirs, además de valorar concienzudamente si deseamos ese objeto o, simplemente, lo vamos a adquirir por estar de vacaciones.