Tanto en proyectos fotovoltaicos como a través de la instalación de paneles en industrias y comercios, el potencial solar del país trae consigo innumerables beneficios que impactan positivamente sobre la calidad de vida de las personas, además de ayudar a cumplir con las metas ambientales globales y contribuir a la reducción de las desigualdades sociales
De acuerdo con el Atlas Solar Global, México es uno de los países geográficamente más privilegiados en materia solar, al registrar una radiación normal directa diaria de las más altas del mundo. El potencial que representa que el 75% del territorio esté en el llamado cinturón solar -entre el trópico de Capricornio y el trópico de Cáncer- se traduce en alta disponibilidad de radiación solar, una condición propicia para garantizar energía limpia y renovable.
Este escenario coincide además con la posibilidad de atender algunas de las metas y objetivos de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, en tanto el fuerte liderazgo energético que prospecta México tiene mucho que aportar frente a diversos desafíos mundiales como la pobreza, la desigualdad y el cambio climático, entre otros.
En un momento en el que resulta imprescindible apostar por la descarbonización de la industria, el alto potencial de México ya ha sido abordado dentro de la administración actual.
















