21 de junio, 2026 - 07h30El presente artículo se motiva en la atenta visita de un grupo de jóvenes egresados universitarios y politécnicos interesados en promover emprendimientos en el inmenso campo aún no explotado de la energía solar para planes agroindustriales, lo hicieron en el entendido que esta columna se inspira en el desarrollo agropecuario de nuestro país, Ecuador. Se trata de la utilización de energía limpia proveniente del sol aplicable a las diversas actividades del sector, con énfasis en el aporte al bienestar de los agricultores, independiente de la cabida de sus predios, es decir, orientado a pequeños, medianos y grandes productores. Es que hay tipos de cultivos que necesitan una provisión constante de luz, no solo de las 12 horas del día que corresponden al país por su original posición geográfica, que les da ventajas a plantíos como la pitahaya, que necesitan incrementar su productividad con más luz de calidad, es lo que se denomina especies vegetales de fotoperiodo largos, que puede satisfacer artificialmente los déficits con el empleo de paneles solares, por ejemplo. Demostrando una gran iniciativa, nuestros pitahayeros se han ingeniado mecanismos para emplear luminarias led en sus sembríos abastecidos con energías fósiles con altos niveles de contaminación, que se reemplazarían con paneles solares. Lo uno o lo otro, asoman artísticamente en valles y campos costeños alumbrados de esa original forma, configurando pintorescos escenarios que son la admiración de viajeros citadinos. Hay zonas donde la luz solar es insuficiente, obligando a la suplementación con luz artificial diurna o nocturna, labor que potencializa la inducción o mejora de la floración durante los periodos de baja iluminación natural, estando comprobado que la luz nocturna con led, dirigida a las plantas, aumenta el rendimiento del fruto hasta en un 44 %, la masa de la pulpa en un 35 % y el contenido de sólidos solubles en un 18 %. Se han observado cambios hormonales con niveles elevados de citoquinina, giberelina, auxina y otras fitohormonas que fortalecen las condiciones nutritivas y funcionales de la pitahaya, que se correlacionan con una mejor formación de botones florales y la consiguiente calidad del fruto, como lo dice un trabajo investigativo realizado en Brasil. Los paneles solares en agricultura o sistemas agrovoltaicos permiten combinar la producción de energía limpia con el cultivo de productos alimentarios en el mismo terreno, bajando el consumo de agua, creando microclimas que protegen las plantas a excesos de calor y generando ingresos adicionales a los agricultores, en la seguridad que la pitahaya se adapta o resiste el impacto al cambio climático. Sería de enorme beneficio para el país que la banca pública y privada instituyan líneas de crédito con suficiente facilidad para financiar este tipo de iniciativas, que resultan económicamente favorables, ambientalmente deseables y socialmente plausibles, que obren inicialmente con carácter promocional, teniendo la certeza que, según los proyectos que hemos revisado bajo la dirección de los jóvenes emprendedores antes aludidos, son rentables y amortizables en un plazo mínimo de cinco años. (O)
Alfredo Saltos Guale: Paneles solares y agricultura | Columnistas | Opinión
Sería de enorme beneficio que la banca pública y privada instituyan líneas de crédito con suficiente facilidad para financiar este tipo de iniciativas...












