La energía fotovoltaica ofrece a nuestro país una competitividad energética sin precedentes. Sin embargo, el desconocimiento sobre qué tipo de instalación de paneles solares conviene llevar a cabo y cómo gestionarla aleja a muchos hogares de llevar a cabo la inversión y apostar por el autoconsumo.

“Una instalación colectiva, si está bien diseñada, suele ser económicamente más interesante”, afirma Sara Pizzinato, licenciada en Ciencias de los Materiales y responsable de Energías Renovables en Greenpeace España, que también advierte de que el proceso “puede ser más largo porque requiere de llegar a acuerdos con los vecinos” y enfrentarse a trámites más complejos con la distribuidora.

A la hora de tomar la decisión, es clave tener en cuenta los metros cuadrados de los que disponemos. Si compartimos un gran tejado y todos los participantes pueden cubrir sus necesidades, el autoconsumo compartido es ideal, según Pizzinato. Pero si el tejado es pequeño y hay muchos vecinos interesados, la experta matiza que la potencia podría ser insuficiente y “convendría [actuar] de forma individual” para asegurar la utilidad de la instalación.

Comunidades energéticas de vecinos

Para quienes quieren dar el paso pero no saben por dónde empezar, Greenpeace cuenta con una guía en la que se detallan los pasos a seguir y factores a tener en cuenta, así como una calculadora con la que analizar las cifras del ahorro en la factura tras la instalación de placas.