NoticiaUna investigación desarrollada con participación de comunidades rurales e indígenas diseñó once propuestas de sistemas solares.Un estudio liderado por la Universidad del Rosario concluyó que la energía solar es la alternativa más viable para atender necesidades energéticas de comunidades rurales e indígenas de la región. Foto: CortesíaPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD04.06.2026 12:42 Actualizado: 04.06.2026 12:42
Una investigación liderada por la Universidad del Rosario presentó alternativas basadas en energía solar para contribuir al cierre de brechas energéticas en el Putumayo, departamento donde el acceso a la electricidad continúa siendo un desafío para miles de habitantes, especialmente en las zonas rurales. LEA TAMBIÉN El proyecto, denominado “Empoderando al Putumayo: enfoques sistémicos para energías renovables en educación y salud”, diseñó once propuestas de sistemas solares fotovoltaicos orientadas a fortalecer servicios esenciales en instituciones educativas rurales y comunidades indígenas del departamento. La iniciativa busca demostrar que las energías renovables pueden convertirse en una herramienta para reducir desigualdades territoriales y mejorar las condiciones de vida en regiones históricamente rezagadas.El estudio plantea que la transición energética debe construirse con las comunidades. Foto:CortesíaLa investigación fue liderada por la profesora e investigadora Nelly Alberto Sierra y por Margareth Cantillo Cuello, directora del programa de Ingeniería de Sistemas Energéticos de la Universidad del Rosario. El trabajo partió de una realidad que evidencia importantes carencias en materia de acceso a energía: mientras la cobertura eléctrica rural del Putumayo apenas alcanzaba el 72 % en 2023, numerosas comunidades continuaban enfrentando dificultades para acceder a un servicio confiable.Según datos de la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME) citados en el estudio, la cobertura eléctrica del departamento llegó al 77 % durante 2023, aunque en las áreas rurales permaneció en el 72 %. A ello se suma que las tarifas eléctricas pueden superar el promedio nacional y que en las zonas no interconectadas los costos resultan aún más elevados. LEA TAMBIÉN Frente a este panorama, los investigadores analizaron el potencial energético del territorio para identificar alternativas viables que permitieran fortalecer la prestación de servicios básicos. Los resultados mostraron que el departamento cuenta con condiciones favorables para la generación de energía solar.El estudio encontró una irradiación promedio de 4,52 kWh/m²/día en Mocoa, un indicador que evidencia una disponibilidad adecuada de recurso solar durante gran parte del año. Aunque también se identificó un importante potencial hídrico, con un caudal medio anual de 485,72 metros cúbicos por segundo, la alta variabilidad estacional de los ríos limita su uso para sistemas comunitarios estables. Por esta razón, el proyecto priorizó la energía solar como la alternativa más confiable para atender las necesidades energéticas identificadas.Uno de los aspectos centrales de la investigación fue la metodología participativa empleada durante el trabajo de campo. El equipo desarrolló talleres en Mocoa y en el resguardo indígena Inga de Yunguillo, involucrando a estudiantes, docentes, familias, autoridades comunitarias y líderes locales en la identificación de necesidades y prioridades.Mocoa (Putumayo). Foto:Instituto HumboldtLa participación de las comunidades fue determinante para orientar las propuestas técnicas. Los encuentros permitieron establecer que entre las principales necesidades se encontraban contar con iluminación confiable en las escuelas, disponer de energía para equipos tecnológicos, mejorar la ventilación de los espacios educativos, garantizar la refrigeración de medicamentos y vacunas para futuros servicios de salud y promover alternativas más limpias para la preparación de alimentos.La investigación también destacó la amplia participación femenina durante el proceso. Las mujeres representaron el 61,5 % de los asistentes a los talleres, mientras que los estudiantes constituyeron el grupo más numeroso, con el 45,2 % del total de participantes.“La transición energética no puede construirse únicamente desde los laboratorios o desde los centros urbanos. Debe nacer del diálogo con las comunidades y responder a las necesidades reales de quienes viven en los territorios”, explicó la profesora Nelly Cantillo.La académica señaló además que las comunidades desempeñaron un papel activo en la formulación de las soluciones. “La comunidad no fue una fuente de información para el proyecto; fue parte activa de la construcción de las propuestas. Cada decisión técnica estuvo respaldada por las necesidades y expectativas expresadas por quienes habitan el territorio”, afirmó. LEA TAMBIÉN Como resultado de este proceso, el equipo formuló once propuestas de sistemas solares fotovoltaicos. Diez de ellas fueron diseñadas para instituciones educativas rurales de Mocoa y una más para un futuro centro de salud proyectado en el resguardo indígena Inga de Yunguillo. Las capacidades estimadas de los sistemas oscilan entre 10 y 200 kilovatios pico (kWp), dependiendo de los requerimientos energéticos de cada lugar.Las propuestas contemplan sistemas fotovoltaicos para instituciones educativas. Foto:EcopetrolLa iniciativa recibió además respaldo internacional. El proyecto fue una de las cinco propuestas seleccionadas para obtener financiación del programa Frontiers Seed Funding de la Royal Academy of Engineering del Reino Unido, reconocimiento que destacó tanto su calidad científica como su enfoque participativo para abordar problemáticas energéticas en territorios rurales.La investigación contó con la participación de expertos de la Universidad del Rosario, la Universidad de Antioquia, la Secretaría de Educación del Putumayo, la Universidad de Chile, Strathmore University de Kenia, Linköping University, KTH Royal Institute of Technology de Suecia y University College London del Reino Unido.Aunque la fase formal de investigación concluyó en 2025, los responsables del proyecto continúan gestionando nuevas oportunidades de financiación que permitan avanzar hacia la implementación de las propuestas diseñadas.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













