Actualizado Martes,

junio

23:10Teta, mama, seno, busto... Eso en castellano elemental o mamario. Lolas, bufas, pechugas, delantera, chichis... Y esto otro en rancio espa�ol estepario. Viva, la primera (que tambi�n es la �ltima) pel�cula firmada por Aina Clotet, vive toda ella pendiente de la cicatriz que deja en una mujer una amputaci�n a la altura de precisamente el pecho. La primera imagen de la pel�cula ya es de por s� reveladora. La protagonista a la que interpreta la propia directora se somete a una mamograf�a y se duele. En verdad es la propia imagen la que duele. �Es curioso�, comenta la directora durante tanto tiempo solo actriz, �casi todas las mujeres hemos pasado por algo as� y sorprende que sorprenda. No se trata de una simple radiograf�a. La m�quina estruja la teta y vaya si duele�. Pausa.�Varios hombres me han comentado la sorpresa de ver que algo tan en apariencia inocuo y com�n sea tan agresivo. Y esa sorpresa me hace feliz. Me parece importante que esa simple secuencia genere solidaridad y que sirva para entender muchas de las cosas por las que pasamos las mujeres. Cuando no sabes si esa prueba va a llevar a un diagn�stico de c�ncer, experimentas una sensaci�n de fragilidad enorme. No es una parte del cuerpo cualquiera. Es una parte de la anatom�a muy simb�lica�, razona Clotet y se dir�a que lo hace, como su propia pel�cula, a pecho descubierto.Para situarnos, Viva cuenta la historia de una mujer atravesada originalmente por una mastectom�a. La prueba de antes lleva a ella. Lo que en principio y en manos de cualquier otra cineasta con menos afici�n por el riesgo dar�a para un drama, en las de Clotet se convierte en una desesperada, encendida, h�brida e indefinible exaltaci�n del deseo, de la vida, del sexo y hasta del propio cine. Todo se lo permite una pel�cula premiada en la Semana de la Cr�tica del Festival de Cannes que igual es farsa estridente que melodrama loco sin renunciar, atentos, a la ciencia ficci�n. La pel�cula discurre en un tiempo futuro y extra�o, pero perfectamente reconocible, donde la vida se alarga a voluntad y el cambio clim�tico ha arrasado con casi todo.Pero seguimos con los pechos.Hace poco sali� a la luz la confesi�n de la actriz Sharon Stone de que su marido la dej� cuando �sta le coment� que se ten�a que someter a una mastectom�a...-S�, lo le�. Y es algo que no solo le pas� a ella. Una de las cosas que me comentaron tanto los m�dicos como muchas de las mujeres con las que habl� para preparar el guion es el alto nivel de separaciones tras un c�ncer de mama. En el fondo es una enfermedad en la que la curaci�n muchas veces pasa por la mutilaci�n de una parte del cuerpo femenino que es un s�mbolo del erotismo. Por desgracia, es as�. Lo que demuestra que el erotismo est� totalmente fagocitado por una mentalidad heteropatriarcal del cuerpo de la mujer... Por otro lado, me quedo con lo positivo. Si tu pareja te deja por eso, est� muy claro que no era la pareja adecuada. Mejor que se vaya.�C�mo se alcanza ese nuevo erotismo que plantea en su pel�cula?Quiero pensar que la clave est� en no esconder las cicatrices, en asumirlas, en hacerlas propias. Una enfermedad te coloca delante de un cuerpo distinto que tambi�n es un cuerpo bello. El erotismo y el deseo tienen que abandonar la esclavitud de los cuerpo normativos y perfectos. Los cuerpos diferentes puede ser perfectamente abrazados y deseables.La que habla empez� en el cine con apenas 11 a�os cumplidos. Ella en verdad iba para m�dico o algo m�s acorde con la tradici�n familiar de la que su padre, Bonaventura Clotet Sala, uno de los m�s reputados expertos en la lucha contra el sida, es el �ltimo eslab�n. �Todo fue por casualidad. Una vez, de ni�a, mi hermano y yo acompa�amos a mi padre a una entrevista en televisi�n. Por all� pas� una directora de c�sting, se fij� en nosotros y nos hizo una prueba. Lo siguiente, para esc�ndalo de mi madre, fue verme en la serie Estaci� d'enlla� durante 140 episodios. Iban a ser una decena de cap�tulos, pero se alarg�...�, recuerda la ahora directora.Cuenta que cuando se decidi� por el cine, tras darle alguna que otra vuelta y contra el consejo de muchos de sus profesores deslumbrados por las notas de una alumna modelo, pronto sufri� un pinchazo de arrepentimiento. �Imagino que siempre se echa de menos lo que no tienes. En cualquier caso, mis padres siempre me animaron a hacer lo que me apasiona. Y eso hice�, afirma para acto seguido intentar una explicaci�n de por qu� ha esperado a cumplir los 40 para lanzarse a dirigir. �Por un lado, me centr� en actuar todo este tiempo porque es lo que me gusta. Pero, por otro, te das cuenta de que creces sin referentes. S�, estaban Isabel Coixet o Ic�ar Bolla�n, pero no muchas m�s. Luego he trabajado con muchas mujeres directores y, ahora, me siento arropada por una generaci�n de la que forman parte Mar Coll, Carla Sim�n, Alauda Ruiz de Az�a o Bel�n Funes, pero cuesta...�, a�ade y en los puntos suspensivos deja quiz� el principio de un lamento, una reivindicaci�n o un programa de futuro, como se quiera.�Lo que noto�, a�ade, �es que las mujeres tenemos siempre una exigencia superior. En muchas entrevistas, me preguntan por los hijos y no veo que esa misma pregunta se haga a los directores. Me parece bien visibilizar a los ni�os y a las personas mayores, pero da la impresi�n que la responsabilidad siempre cae del mismo lado. Apenas se habla de corresponsabilidad. Y eso hace que tengas que pelearte con el sentimiento de culpa que la sociedad ha inoculado solo en una parte de la poblaci�n�. Pausa. �Mira que me he criado en un ambiente de total libertad y lleno de est�mulos. Y a�n as�, todas las mujeres sufrimos a�n la presi�n de que necesitas un amor para encontrar tu lugar en el mundo. Yo, como todas, he sentido el peso de la idea del amor rom�ntico. Sientes que tienes que luchar contra ti misma y contra esos patrones de conducta que est�n ah� contigo, aunque no quieras�, insiste.�D�nde queda la pol�mica con Leticia Dolera [�sta prescindi� de Clotet para un personaje cuando se qued� embarazada]?Ha pasado mucho el tiempo y ya est�. No quiero darle ning�n tipo de importancia m�s. Por suerte, las dos estamos haciendo nuestras carreras y me alegro mucho de que Leticia est� haciendo muchas cosas bonitas. Ya est�.Tetas, senos, busto o mamas... Eso o sexo, pasi�n o vida. Clotet renace como directora para renombrar en Viva el deseo en femenino y en plural.