Las películas a las que resulta difícil encontrar un tono concreto, homogéneo y coherente pueden ser las mejores: desestabilizan, sorprenden casi a cada momento, provocan inquietud, sugestión, desasosiego del bueno y hasta suspense narrativo, y se escapan de lo ya conocido y recorrido una y mil veces. O también las peores: si esa variedad tonal no tiene la suficiente brillantez, desesperan porque están más sujetas al capricho que a la audacia, a la ocurrencia que a la originalidad. Con Viva, primer largometraje como directora de la habitual actriz Aina Clotet, también coguionista y protagonista, es casi imposible orientarse, y eso es bueno. Pero sus constantes saltos de lo grave a lo banal, de lo grandilocuente a lo simplemente extravagante, debilitan una propuesta, desde luego intrépida, que el jurado de la Semana de la Crítica de Cannes decidió galardonar con el premio de interpretación revelación.La presumible sensualidad de un pecho de mujer queda desmitificada con el magnífico plano inicial de la película: aplastado con todo detalle durante una mamografía en una revisión oncológica. El pasado cancerígeno de una mujer parece querer tomar cuerpo de nuevo. Miedo, desolación, inseguridad. Sin embargo, a un inicio tan solemne y desgarrador lo que le sigue es una comedia excéntrica. O, más bien, una tragicomedia: casi nunca es comedia negra porque el drama y la comedia no se superponen, sino que se alternan. La realidad y el deseo de una bióloga, investigadora y profesora universitaria en la cuarentena de edad.Clotet y su coguionista, Valentina Viso, que ya habían trabajado juntas como creadoras de la premiada serie Esto no es Suecia, caen a veces en preocupantes subrayados de subtexto: si se trata de derribar muros sociales en torno a la mujer, pongamos a la protagonista a martillear con ímpetu y hasta delectación una pared durante los trabajos de restauración de una casa; si queremos mostrar que se está lanzando al vacío con una relación adúltera con un joven bastante más joven que ella, sentémosla en una atracción de feria cayendo a plomo entre gritos de excitación. Ingenuidades que, sin embargo, se confrontan con algunos rotundos planos que redondean bien sus contradicciones personales (quizá las de todo cristo) y las del mundo en que nos desenvolvemos. Una vertiente en la que destaca la graciosa masturbación en un descanso entre lecciones en la universidad y, sobre todo, ese plano en el que, tras una clase, se lee en la pizarra la temática del día, “Mitos y verdades sobre la longevidad”, mientras un estudiante dice a la profesora que no puede entregar un trabajo a tiempo porque su psiquiatra le ha diagnosticado “ecoansiedad”.Tiempos complejos, sin duda, también reflejados en el agridulce (y cómico) retrato de uno de los roles secundarios, esa mujer embarazada tan obsesionada con la maternidad que parece estar viviendo algo único en la historia de la humanidad. Y, más allá, la contraposición entre la frescura de la nueva relación con el joven (unos 15 años menor que ella), frente al aburrimiento de la estabilidad emocional con su pareja. Una conducta que podría ser catalogada incluso de racional por su salto al vacío, su inestabilidad y su miedo al futuro a causa de la enfermedad, pero que quizá habría que reflexionar si se vería de igual modo por parte de la audiencia si se hubiese tratado de un hombre.La directora sucumbe a la tentación de un par de zooms a destiempo (uno de ellos, supuestamente cómico) y a ciertos detalles de discutible excentricidad (la pelea en el barro que, eso sí, lleva a una lágrima preciosa, y a un par de frases en el hospital de verdadera comedia negra de la violencia de género). Como en Cléo de 5 a 7, mítica película de Agnès Varda sobre otra mujer acechada por el cáncer, Viva es una huida hacia delante en medio del caos vital y social. En ella nunca ocurre lo que se espera, y ese es un buen camino a seguir, pero asunto distinto es que esas sorpresas sean lo suficientemente brillantes para tapar del todo algún momento que roza lo estrafalario.VivaDirección: Aina Clotet.Intérpretes: Aina Clotet, Marc Soler, Naby Dakhli, Lloll Beltrán.Género: tragicomedia. España, 2026.Duración: 99 minutos.Estreno: 19 de junio.
‘Viva’: cáncer y deseo sexual en una intrépida extravagancia
Aina Clotet dirige, coescribe y protagoniza una película que casi nunca es comedia negra porque el drama y la comedia no se superponen, sino que se alternan








