Tras la batalla vivida en 2025 por la presidencia de Cepyme, CEOE celebrará elecciones este año en una cita que se esperaba tranquila, pero la denuncia de un exdirigente de la patronal puede alterar la correlación de fuerzas. La victoria por la mínima de Ángela de Miguel (con el 52,7% de los votos) frente a Gerardo Cuerva reforzó a Garamendi y constató que hacerle frente iba a ser una tarea complicada. En Cepyme, el sistema de votación está diseñado para dar más protagonismo a las pequeñas patronales, pero en CEOE pesan mucho las grandes, lo que llevaba a dar por hecho hasta hace unos días que Garamendi tendría una reelección por aclamación, derivada de ser el único candidato, como ya ocurrió en 2018. Garamendi se ha rodeado de afines en el Comité Ejecutivo de CEOE en su segundo mandato y ha convencido a parte de los díscolos. En este contexto, fuentes cercanas señalaban la semana pasada, coincidiendo con la Asamblea General anual, que las elecciones serían en otoño, previsiblemente a finales de noviembre, y que el asunto todavía no se había planteado formalmente en los órganos de gobierno porque los comicios se convocarían después del verano. "Cada noticia a su tiempo", afirmó el empresario al ser preguntado por la prensa si se postulaba ya para la reelección. Algo que en la organización se da por hecho, más después de eliminar en 2023 la limitación de dos mandatos máximos de cuatro años para dirigir la patronal. Cuatro tipos de presuntos delitos Sin embargo, la denuncia de José Manuel de Riva contra la cúpula directiva de la CEOE a la que ha accedido El Confidencial describe graves irregularidades y confía en poner en un brete el liderazgo de Garamendi. No obstante a día de hoy no hay ninguna denuncia presentada ante ningún tribunal por esos hechos, que se archivaron y, además, nadie impugnó las elecciones de Cepyme. Por otra parte, esas denuncias fueron archivadas por sendas comisiones de régimen interior tanto de CEOE como de Cepyme en un momento en el que De Riva era miembro de la comisión de régimen interior de Cepyme. En concreto, el exvicepresidente de Cepyme acusa de cuatro tipos de delitos. Los primeros son el fraude de subvenciones (artículo 308 Código Penal) y la corrupción entre particulares (artículo 286bis del Código Penal): según De Riva, la vicepresidenta de CEOE, vicepresidenta de CEOE Castilla y León y presidenta de CEOE Valladolid se habría servido de su posición como representante de la patronal para colocar a sus compañeros de despacho de abogados (NEGOTIA) como árbitros del Servicio Regional de Relaciones Laborales de Castilla y León (SERLA), sin contar con la experiencia exigible y en perjuicio de otros profesionales. El segundo tiene que ver con la apropiación indebida (artículo 253 del CP) y/o la administración desleal (artículo 252 del CP): Según De Riva, los directivos de CEOE utilizan la tarjeta corporativa para el pago de sus gastos personales, e incluso apunta a los viajes de la esposa de Garamendi. El tercero se refiere a corrupción entre particulares (artículo 286bis del Código Penal) y administración desleal (artículo 252 del CP): según la documentación presentada al director de AIPI, el vicepresidente de CEOE y miembro del Comité Ejecutivo Lorenzo Amor habría utilizado dichas posiciones, así como su posición como presidente de la asociación de autónomos (ATA) para beneficiar a una empresa de su mujer sin empleados, que habría pasado de facturar 130.267 a 263.352 euros sin justificación. TE PUEDE INTERESAR Por último, el último grupo apunta a delitos contra los trabajadores-integridad moral (artículo 173.1 del CP) y/o situaciones de acoso laboral. Según De Riva, se ha confirmado la existencia de situaciones de acoso laboral promovidas desde la propia cúpula, concretamente Garamendi y, en especial, su secretario general, José Alberto González-Ruiz. En este punto, el denunciante describe situaciones que finalizan con la extinción de las relaciones laborales mediante el pago de abultadas indemnizaciones para comprar el silencio de los empleados afectados, lo cual también causa un perjuicio a la entidad para la protección de éstos. Fuentes conocedoras del procedimiento abierto en la Autoridad Independiente de Protección del Informante (AIPI) recuerdan que en su resolución, el director del Departamento de Protección del Informante, Manuel García Prieto, argumenta que en el presente caso “nos encontramos ante un eventual delito o infracción grave o muy grave”, relativa a los citados delitos del Código Penal. Por eso, explican que en las próximas semanas y meses lo natural es que García Prieto llame a declarar no sólo a Antonio Garamendi, sino a numerosos testigos, lo que, con independencia del resultado final de la investigación, supondrá un desgaste para el presidente de la CEOE. Precisamente por ello, desde ámbitos empresariales se valoraba la posibilidad que Garamendi adelante la celebración de las elecciones, que aún no han sido convocadas. Mientras, la consideración de De Riva como informante protegido supone que tiene derecho a la protección y a solicitar medidas de apoyo, incluso cautelares, de manera que no pueda sufrir represalias de ningún tipo. Por lo tanto, el escenario puede verse alterado en los próximos meses, ya que todavía queda tiempo para la postulación de posibles rivales a Garamendi. El más claro es Cuerva, actual presidente de los empresarios de Granada (CGE) tras presidir durante seis años Cepyme. Fuentes de su entorno ya deslizaron el mismo día de su derrota en Cepyme, el 20 de mayo de 2025, sus aspiraciones para liderar la CEOE por considerar que la actual cúpula no representa adecuadamente al tejido empresarial. TE PUEDE INTERESAR De hecho, tras meses sin grandes movimientos, fuentes empresariales confirman reuniones recientes de Cuerva con otros dirigentes de CEOE en Madrid para testear posibles apoyos, así como una vuelta a la participación en los órganos internos en los que está presente. No obstante, sus posibilidades son limitadas por motivos aritméticos. Si bien consiguió casi el 47% de los apoyos en Cepyme, en CEOE el sistema es distinto y las organizaciones con más afiliación son mucho más representativas. De esta manera, si no se reúnen apoyos de varias de las grandes ramas territoriales y sectoriales, las posibilidades de ganar son mínimas. Además, solo para presentar una candidatura a presidir CEOE se requiere presentar el aval del 10% de los electores y que estos representen al menos a seis organizaciones diferentes. En 2022, Foment del Treball presentó una candidata alternativa a Garamendi, Virginia Guinda, pero tan solo obtuvo el 16,3% de los votos a pesar de estar respaldada por Cataluña y por algunas sectoriales. Cataluña se descarta y Madrid niega una oferta de Cuerva Esto deja un papel decisivo a las grandes organizaciones. En Cataluña no hay intención de presentar esta vez rival a Garamendi, ya que después de la experiencia de hace cuatro años ambas delegaciones han mejorado sus relaciones. "Estamos al 100% con Garamendi", señalan fuentes de Foment que afirman sentirse cómodos en el actual reparto de protagonismos y liderazgos internos. Las otras grandes a nivel territorial son CEA (Confederación de Empresarios de Andalucía) y CEIM (Confederación Empresarial de Madrid). TE PUEDE INTERESAR Los rumores se han concentrado en torno a la segunda, sobre un posible ofrecimiento de elaborar una candidatura conjunta por parte de Cuerva a Miguel Garrido, presidente de CEIM. Desde la organización madrileña se niega con rotundidad dicho ofrecimiento, aunque varias fuentes empresariales sí sitúan a esta delegación como la única capaz de hacerle la competencia a Garamendi. Algo que, por el momento, no se ha manifestado claramente. Fuentes empresariales señalan que, en CEA, Javier González de Lara ha apoyado de manera cerrada a Garamendi frente a Cuerva, por lo que no supone un problema, y lo mismo sucede en Castilla y León (de donde surge Ángela de Miguel) y en la CEV (Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana). En esta última, la actual dirección de CEOE ganó otro apoyo en noviembre de 2025 al resultar victorioso de las elecciones Vicente Lafuente, procedente, al igual que Garamendi, del sector del metal. De hecho, para las elecciones de Cepyme, Cuerva solo tuvo los apoyos de delegaciones más pequeñas, como son Castilla-La Mancha, Extremadura y Cantabria, con un peso reducido de cara a elegir al nuevo presidente de la CEOE.