El pasado lunes 15 de junio, la Generalitat de Catalunya presentó el nuevo Pacto Nacional para la Industria, que quiere reforzar el papel de este sector en el ámbito económico catalán. El acuerdo, que destinará 5.000 millones de euros en inversiones, comprende el periodo entre 2026 y 2030.PublicidadEn el acto de firma del pacto, en el que estuvieron presentes los sindicatos UGT y CCOO y las patronales Pimec y Foment del Treball, el presidente del Govern, Salvador Illa, definió el texto como "un pacto de país" a través de un nuevo modelo industrial. Aunque el propósito es compartido por los actores institucionales, sindicales, patronal y entidades sociales -que ponen el foco en la reindustrialización, la competitividad, el empleo de calidad y los retos laborales y ambientales-, las recetas y las valoraciones difieren, especialmente si se hace un balance del anterior pacto, que se ha extendido entre los años 2021 y 2025. La disponibilidad de talento industrial y el ritmo y la fórmula para alcanzar la transición energética son los dos ámbitos en los que los expertos suspenden al Ejecutivo catalán.Cuestiones como la transición energética no se han resuelto con el anterior Pacto Nacional para la IndustriaTras años de debates y propuestas para recuperar la pérdida de peso de la industria en el conjunto de la economía catalana, aunque todavía representa el 18% del Valor Afegit Brut (VAB), las organizaciones, como la Xarxa d'Entidats Catalanes per a una Transició Energètica Justa o el Colegio de Ingenieros Industriales de Catalunya, advierten de los mismos déficits que hace cinco años. Entre ellos, una apuesta insuficiente por las energías renovables y una falta de planificación energética, sobre todo en relación con la demanda de profesionales.La portavoz de la Xarxa d'Entidats Catalanes per a una Transició Energètica Justa, Montserrat Coberó, considera positivo que el nuevo Pacto Nacional para la Industria incluya un eje sobre la transición energética, pero lamenta que "no se hayan producido avances en descarbonización respecto al año 2021". En este sentido, recuerda que hace cinco años, la entidad entregó un documento al Institut Català de l'Energia (Icaen), en el que proponía medidas para hacer más sostenible el despliegue de las renovables.PublicidadFomentar la industria autosuficienteEn aquel momento, y también en la actualidad, el objetivo de la Xarxa es fomentar la industria autosuficiente mediante acciones como instalar placas fotovoltaicas en los tejados de las naves de los polígonos industriales catalanes o articular ayudas para que las empresas sean más eficientes energéticamente. "Queremos que se consuma menos energía globalmente. De lo contrario, no confiamos en que se avance hacia la descarbonización", afirma Coberó.Desde la Xarxa se alerta de que las iniciativas para colocar placas solares en terrenos de cultivo o bosques "acaban destruyendo una finca que produce alimentos y capta CO2". Por este motivo, insta a aprovechar los espacios antropizados, como los polígonos o las autopistas, para cubrir casi todas las necesidades de demanda energética que tiene Catalunya. En cambio, Coberó critica que la Generalitat apueste por el Plan Territorial Sectorial para la Implantación de las Energías Renovables (Plater), en el que se prevén macroproyectos eólicos y fotovoltaicas "sin tener en cuenta las necesidades del territorio".En un entorno económico complejo, dinámico y competitivo a escala global, tal como lo definen desde el Colegio de Ingenieros Industriales de Catalunya, la duda que surge es si el Pacto Nacional para la Industria resulta suficiente. "Lo suscribimos todo, pero no tenemos claro si es suficiente". Así se expresa su director general, Pere Homs. La exigencia de los ingenieros implica más recursos para hacerlo cumplir, como es el caso de la agilización administrativa.PublicidadVacantes laborales sin cubrirEntre los temas recurrentes sin resolver, Homs destaca la necesidad de captar talento. Así, el director general alude a un informe sobre el talento industrial del propio colegio, en el que se detecta que un 58% de las demandas empresariales se quedan sin cubrir por la falta de profesionales especializados. Como complemento, detalla la "importancia de diseñar una gran red de infraestructuras, como Rodalies o planes de movilidad, ya que si no se hace bien, se pierde competitividad empresarial y necesitamos ir más lejos y más rápido".Desde los sindicatos, el apoyo al pacto se acompaña de exigencias UGT Catalunya reivindica que el proceso de transformación industrial no se limite a mejorar la competitividad empresarial, sino que garantice empleo de calidad, derechos laborales y cohesión social. En la misma línea, CCOO Catalunya defiende que los recursos públicos destinados a la industria deben estar condicionados a retornos sociales concretos. "Las ayudas no pueden ser cheques en blanco. Tienen que estar vinculadas a empleo estable, arraigo territorial, derechos laborales y responsabilidad social", ha puntualizado estos días la secretaria general del sindicato, Belén López.Por su parte, el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, destaca que el pacto debe servir para generar "más actividad económica, más valor añadido, más innovación y más competitividad". Desde Pimec se desea que se concrete la apuesta para reforzar el tejido productivo y la pequeña y mediana empresa.El debate sobre la capacidad de Catalunya para combinar reindustrialización y descarbonización todavía está abierto. Aunque el nuevo Pacto Nacional para la Industria dibuja una hoja de ruta, los expertos coinciden con la idea de que el acuerdo necesita más recursos, rapidez, planificación y capacidad de ejecución en los próximos años.