El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha sacado pecho este lunes en el terreno económico al firmar un acuerdo con patronal y sindicatos para una hoja de ruta para reindustrializar Cataluña hasta 2030. Con el pacto, que contempla una batería de medidas que suman 5.000 millones de euros, Illa logra proyectar una imagen de estabilidad que contrasta con el agitado “contexto global” actual y cumplir con sus principales propósitos iniciales con los agentes sociales. Si nada se tuerce en el último minuto, contará con unos Presupuestos por primera vez desde 2023 y podrá presumir de seguir con la concertación con los empresarios mediante acuerdos y convenios de colaboración público-privada.Illa ha elegido el puerto de Barcelona para firmar el acuerdo con los líderes de las patronales y los sindicatos. La infraestructura ilustra el auge exportador catalán, que en 2025 logró que se superase la barrera histórica de los 100.000 millones de euros en ventas foráneas. También es el lugar donde parten, llegan y hacen escala los cruceros, que se han convertido en la imagen más palpable del modelo productivo criticado por otras instituciones económicas. Illa, sin embargo, ha tirado de datos para destacar “el momento de fortaleza económica” que atraviesa Cataluña, que cerró el primer trimestre con un crecimiento interanual del 2,9%, cuatro veces más que la media de la zona euro. “Nos corresponde en Cataluña liderar la economía de España y volver a ser uno de los territorios más avanzados de la Unión Europeo”, ha añadido el president.Illa ha firmado su segundo acuerdo con patronal y sindicatos este año, lo que en Madrid –en la época en la que se firmaban acuerdos— se engobloba dentro del “diálogo social” y que en Barcelona se conoce como “pactos nacionales”. Ya ha habido varios en distintas áreas: vivienda, industria o investigación y desarrollo. Con resultados muy desiguales. Este año también se ha cerrado otro sobre el contenido de los Presupuestos, que Illa estuvo a punto de no poder cumplir por la espantada de ERC. Pero finalmente, previsiblemente las cuentas saldrán adelante en julio gracias a sendos acuerdos con republicanos y comunes.Eso no significa que el Govern viva una luna de miel con los empresarios, que siguen rechazando sus política en vivienda o energía. Ni que esté todo hecho, puesto que los docentes siguen en pie de guerra. Sin embargo, con este acuerdo Illa sí marca distancias con lo que ocurre en Madrid, donde la patronal incluso ha sugerido que se convoquen elecciones, y recibe un balón de oxígeno con el que empezar a pensar ya en el próximo curso.El acuerdo firmado por Illa con los agentes sociales busca reindustrializar Cataluña en un momento en el que Europa busca blindar todos sus activos estratégicos ante los desafíos que plantean Estados Unidos y China. Illa ha afirmado que el plan busca apoyar que se generen muchos de esos proyectos de primer orden. “En tiempos de incertidumbre y polarización, hay que apostar por los bienes públicos estratégicos”, ha dicho. Y entre ellos ha citado algunos: el primer coche eléctrico 100% europeo, la industria de la defensa, la inteligencia artificial, los proyectos vinculados con el supercomputing center, los chips, el hidrógeno verde… “Mejores empresas”, ha añadido. Pero también “mejores empleos”. “Con derechos, bien pagados, para que esos trabajadores puedan pagarse el coche que fabrican”, ha proseguido.Documento “vivo”Los sindicatos han puesto ahí el acento: en mejorar un empleo industrial que ha ido perdiendo calidad en los últimos años. Y en hacer del sector “una puerta de integración de la inmigración”, en palabras del líder de UGT, Camil Ros. “La productividad no es un fin por sí misma, sino que debe suponer mejoras sociales y laborales”, ha recordado Belén López, secretaria general de CC OO, en pleno debate sobre el modelo productivo catalán. Desde la patronal Pimec, su presidente, Antoni Cañete, ha recordado que “a principios de siglo” la industria representaba un 28% de la economía y ahora solo el 19%, mientras que el jefe de Fomento del Trabajo, Josep Sánchez Llibre, ha asegurado que la mejora de la competitividad servirá para mejorar en los salarios y el bienestar de los trabajadores.El documento alcanzado este lunes contempla una inversión de 5.000 millones de euros. El acuerdo se articula mediante 11 ejes agrupados sobre todo en cuatro ámbitos: sostenibilidad y energía, empleo de calidad, innovación y competitividad, infraestructuras y suelo industrial. El consejero de Empresa y Trabajo, Miquel Sàmper, recordó que ese pacto es un documento “vivo”, puesto que podrá modificarse si regresan las turbulencias económicas mundiales. “La industria genera mejores salarios, más estabilidad laboral y, a la vez, menos rotación. Queremos esta industria por todo el país. De nada sirve ser capaces de generar una industria potente en determinados lugares, si no somos capaces de hacerla llegar a todos”, ha sostenido.
El Govern pacta con patronal y sindicatos una hoja de ruta para relanzar la industria: “Nos toca liderar la economía de España”
El acuerdo prevé una inversión de 5.000 millones hasta 2030 para proteger y desarrollar sectores estratégicos






