Cataluña asume la necesidad de incrementar su inversión en infraestructuras. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ya lo advirtió durante su intervención en el Cercle d'Economia y este martes el Govern dio luz verde este martes a la ampliación del Programa de Encargo de Actuaciones (PEA), que prevé destinar 4.300 millones de euros durante los próximos diez años a infraestructuras de movilidad, con un incremento de 300 millones de euros anuales respecto a planes anteriores."Se trata de una planificación presupuestaria para garantizar las inversiones de forma estable y sostenida en proyectos clave para el país", dijo Illa en un evento organizado por Forbes.
El plan, aprobado el martes por el Consell Executiu, supone recuperar un ritmo inversor de unos 400 millones de euros anuales hasta 2029, que el Ejecutivo catalán prevé elevar hasta los 600 millones a partir de 2030. De los más de 4.300 millones previstos a diez años, 1.600 correspondientes a los cuatro primeros ejercicios cuentan con planificación presupuestaria, mientras que el resto se irá concretando en los próximos años.
El Govern lanza así un guante a las grandes constructoras y firmas de infraestructuras catalanas, que ven como se abre una nueva ronda inversora en el territorio. Entre las grandes partidas, la administración catalana destaca el incremento del presupuesto en actuaciones como la prolongación de la L8 de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya en 489 millones, la variante entre Olot y les Preses en 239 millones, el tranvía de Camp de Tarragona en 239 millones, mejoras en la red de metro y autobuses en 510 millones, mejoras en la seguridad viaria en 785 millones y los ejes de carreteras 2+1 en 523 millones de euros.






