Cuando hace dos años abrieron este establecimiento, decidieron llamarlo Bar Milagros (Laforja, 95) a pesar de que en realidad querían que fuera un restaurante. Y para ser más precisos, un restaurante de barrio que recordara a un coqueto bistró francés, con sus manteles blancos, el suelo de damero, maderas cálidas y una barra con vitrinas donde se exhibiera el producto fresco comprado cada mañana temprano en los puestos del vecino mercado de Galvany, que es cosa fina.Confiesan que eligieron el nombre para transmitir ese aire de negocio de toda la vida aunque fuera nuevo en esa esquina de Amigó con Laforja en la que enseguida empezaron a llenar con éxito rotundo. Los socios Llorenç Balagué y Jorge Malet -hasta ahora acompañados por el visionario restaurador Josep Maria Parrado- regentan también el Bar Lorenzo en el paseo de la Bonanova y el Remedios en la calle Muntaner, en la misma línea del viejo santoral. Y aunque sean tantos los establecimientos que fueron abriendo queriendo reflejar esa misma atmósfera “de sitio de toda la vida”, con un toldo parecido, una terraza similar y ese trajín de camareros y camareras muy profesionales de chaqueta blanca impoluta, hay que reconocer que este lugar destaca entre la mayoría y funciona con una clientela muy fiel, al mediodía en su mayoría de las oficinas cercanas y por la noche y el fin de semana con vecinos de la zona. Son eso a los que llaman clientes “de nivel”, o dicho de otro modo, conscientes de que el buen producto fresco (y más de Galvany) vale un dinero y hay que pagarlo. De esos que podrían pasar de largo el apartado de la ensaladilla o las croquetas para centrarse en lo que ha llegado hoy.El menú especial ofrece por 65 euros un repaso de algunos de los platos más exitosos de estos dos añosPlato de cangrejo real con “quenelle” de caviar Pau Venteo / Shooting / ColaboradoresTartar de gamba roja y steak tartat de filete de vaca Pau Venteo / Shooting / ColaboradoresPlato de rape con nyàmera i salsa bearnesa Pau Venteo / Shooting / ColaboradoresBalagué contrató al cocinero Javier Álvarez, al que conocía del colegio y que resuelve con acierto en una cocina pequeña bien equipada a la que recientemente se asoma con la idea de sumar y aportar ideas el cocinero Jordi Parramon. Los aficionados a la gastronomía lo recordarán, no solo por su último asesoramiento en La Palma de Bellafila, que los socios decidieron cerrar, sino porque en los viejos tiempos fue uno de aquellos Joves Amants de la Cuina, colectivo de amigos que a finales de los 80 se reunían para reivindicar el fin de los dogmas clásicos, defender el producto local, la libertad creativa y la autenticidad de nuestras cocinas. Parramon tuvo un flamante restaurante con su nombre en Vic. Logró una estrella Michelin y acoger en sus mesas al ídolo de aquel grupo romántico, el chef Pierre Gagnaire. ¿Qué hace aquí Parramon? Digamos que un discreto asesoramiento o supervisión que podría ampliarse al resto de cocinas de estos socios, que mientras tanto buscan un local en el que Parramon tendrá su propia cocina.Un repaso a los platos más exitosos de estos dos años sirvió al cocinero de Osona para aconsejar el repertorio de ese menú de aniversario que a partir del lunes se ofrecerá por 65 euros. En él no podía faltar el steak tartar, que es uno de los aciertos de Álvarez y su equipo, que cuando se pide de la carta acaban de preparar frente al comensal. Tras un entrante clásico de Parramon, las sardinas escabechadas con tomate de Barbastro, en el menú se sirve un bocado de ese streak tratar y junto a otros como el cangrejo real con queneille de caviar y el tartar de gamba roja sobre linguini. Correcta esqueixada de pez limón y atún rojo marinado, con su toque de vinagre. El rape con tupinambo sobre una salsa bearnesa es delicado, y el carré de cordero de Osona que Parramon compra directamente a unos pequeños productores, es la mejor culminación del repertorio salado, antes de que lleguen unas golosas brevas con queso tierno francés.Bar MilagrosTipo de comidaDirecciónCarrer de Laforja, 95, Sarrià-Sant Gervasi938 54 82 06www.milagros.barPeriodista barcelonesa, trabaja en La Vanguardia desde 1989, donde escribe sobre gastronomía y dirige el canal Comer en la web de este diario. Ha impulsado, junto a Fundación Raíces, el proyecto social Cocina Cociencia, dedicado a la inmersión social y laboral de jóvenes en riesgo de exclusión a través de la restauración.