Han pasado solo cuatro días desde que se destapó la orden del Ayuntamiento de Madrid, dirigido por José Luis Martínez-Almeida, de que los Equipos de Calle no informaran a las personas sin hogar sobre los dispositivos de limpieza en los que se retiran enseres cuando se activa el protocolo municipal. Tras esta información, la plantilla se plantó bajo el lema de "poner fin a la especulación de los servicios". Este miércoles, los trabajadores alzaron la voz contra lo que definen como una situación de "precariedad estructural". Denuncian "explotación laboral", "falta de protección" en el desempeño de su trabajo y un modelo de gestión de los servicios sociales que, según sostienen, está "fuertemente condicionado por la externalización y el peso de las empresas adjudicatarias". PublicidadCon el respaldo de los sindicatos CO.BAS y CNT, protagonizaron un paro parcial y una concentración frente al Área de Gobierno de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Madrid. La plantilla acusa al Consistorio de diseñar pliegos "insuficientes" y a la concesionaria Grupo5 de "incumplir o reinterpretar de forma sistemática los acuerdos alcanzados, obligando a los representantes de los trabajadores a recurrir constantemente a los tribunales para hacerlos valer". "Pedimos que se respeten los acuerdos firmados, que los salarios se ajusten a las funciones que desempeñamos, que existan medidas reales de conciliación y que se evalúen adecuadamente los riesgos del puesto. También reclamamos que se reconozca la labor de conducción y que cesen las situaciones de maltrato por parte de la empresa y de la administración", dice a Público Juan (nombre ficticio para preservar su anonimato por temor a represalias), miembro de la sección sindical de CO.BAS. Advierte que el deterioro de las condiciones laborales "repercute directamente en la atención a las personas sin hogar". "Trabajamos con falta de medios, sin espacios adecuados y participando en actuaciones como limpiezas que se realizan sin previo aviso a las personas afectadas. Eso rompe los vínculos de confianza construidos durante meses y obliga a empezar de cero", lamenta.Enrique, CNT: "Frente a agresiones, hemos planteado medidas de protección como instalar una mampara, pero el Ayuntamiento se niega"Enrique (nombre ficticio para preservar su anonimato por temor a represalias), delegado de la sección sindical de CNT en los Equipos de Calle del Programa de Atención a Personas Sin Hogar (EC-PUE), denuncia que trabajan en condiciones que, a su parecer, no reflejan los riesgos reales a los que se enfrenta. "Se han producido varias agresiones en la recepción de nuestra sede y hemos planteado medidas de protección tan básicas como instalar una mampara, pero el Ayuntamiento se niega", cuenta al otro lado del teléfono. A ello se suman las situaciones que afrontan durante las intervenciones en la calle. "Estamos expuestos a episodios de gran complejidad, con agresiones verbales, físicas y psicológicas. Por eso reclamamos, entre otras medidas, un plus de peligrosidad", sostiene.El representante sindical también denuncia una "infravaloración" de determinadas categorías profesionales en el servicio. Según explica, parte del personal auxiliar y administrativo está encuadrado en la categoría 3, pese a desempeñar tareas que consideran propias de una categoría superior. "Pedimos pasar a categoría 2 porque asumimos funciones que van más allá de las que reconoce nuestro contrato. Cuando no hay trabajadores sociales, somos nosotros quienes realizamos parte de esas tareas, pero ese trabajo adicional no se remunera", afirma tajante.PublicidadCon todo, entre sus principales reivindicaciones figuran una mejora salarial acorde con las funciones que desempeñan, el reconocimiento de categorías profesionales superiores, una mayor protección frente a situaciones de riesgo y agresiones, la valorización del trabajo de conducción y de acompañamiento de usuarios y la puesta en marcha de medidas de conciliación "que no supongan una merma económica". Fuentes del Ayuntamiento de Madrid: "Es la adjudicataria la que debe analizar y responder a las reclamaciones planteadas por los trabajadores"Fuentes del Ayuntamiento de Madrid responden a Público que los Equipos de Calle "mantienen una relación laboral directa con la empresa adjudicataria del servicio, y no con la administración municipal", por lo que recuerdan que "las condiciones de trabajo están reguladas por el convenio colectivo y que cualquier negociación corresponde a la empresa y a los sindicatos". "Es la adjudicataria la que debe analizar y responder a las reclamaciones planteadas por los trabajadores", sostienen fuentes municipales consultadas por este diario.PublicidadAun así, reconocen que han tenido conocimiento de algunas de las reivindicaciones a través del Instituto Regional de Mediación y Arbitraje (IRMA). Entre ellas, la posibilidad de teletrabajar, una opción que el Consistorio considera incompatible con un servicio basado en la atención presencial y el acompañamiento directo a personas sin hogar. "La finalidad de estos equipos es generar un vínculo con las personas atendidas y facilitar su acceso a recursos sociales y residenciales, algo que exige proximidad física", argumentan. Las mismas fuentes también se refieren a otras demandas sindicales, como la creación de un permiso retribuido para acudir al veterinario con animales de compañía, una medida que, inciden, "no está contemplada en la legislación laboral vigente". Respecto a la petición de un plus o reconocimiento específico por riesgo laboral, el Ayuntamiento rechaza que la atención a personas en situación de exclusión social pueda utilizarse como justificación. Según defienden, vincular el riesgo profesional exclusivamente al colectivo atendido supone una "estigmatización profundamente injusta" de quienes viven en la calle.Veto a los avisos de limpieza Según adelantó El País, la Concejalía de Políticas Sociales trasladó en marzo a los Equipos de Calle una instrucción para que dejaran de avisar a las personas sin hogar de las operaciones de limpieza programadas en las zonas donde pernoctan. Así consta en un correo electrónico al que tuvo acceso el mismo diario, en el que un trabajador municipal, en representación de estos equipos, advertía de que "desde instancias municipales se nos ha comunicado la directriz de no informar previamente a las personas en situación de sinhogarismo cuando se activan protocolos de limpieza en la vía pública".Fuentes conocedoras de la situación aseguran a El País que, en un primer momento, parte de los profesionales optó por desobedecer la orden y continuó alertando a las personas afectadas para que pudieran proteger sus pertenencias y prepararse para la intervención. Sin embargo, según estas mismas fuentes, el Ayuntamiento reaccionó dejando de comunicar a los Equipos de Calle la fecha y la hora exactas de las actuaciones. Para más inri, los trabajadores de SAMUR Social, en declaraciones a Cadena Ser, corroboraron este miércoles que, precisamente antes de la llegada del pontífice a Madrid, el Ayuntamiento aumentó "exponencialmente" las limpiezas programadas en zonas con personas sin hogar, "retirando todas sus pertenencias de la vía pública".Público se ha puesto en contacto con Grupo5 para conocer su valoración sobre las denuncias formuladas por la plantilla y los sindicatos, así como las medidas que prevé adoptar para mejorar el clima laboral y el diálogo con los trabajadores de los Equipos de Calle. Este diario también ha solicitado a la empresa su opinión sobre si las condiciones laborales actuales se corresponden con las funciones, responsabilidades y nivel de exigencia que asume este servicio. Hasta la fecha de publicación de este artículo, no se ha recibido respuesta.
Precariedad, miedo y vínculos rotos: los equipos que atienden a personas sin hogar estallan contra el modelo de Almeida
Tras la polémica por la orden del Ayuntamiento de no avisar a personas sin hogar antes de retirar sus pertenencias en el protocolo de limpieza, los trabajadores convocaron un paro parcial para denu...








