Cuando el Ayuntamiento de Madrid programaba una limpieza a fondo de una zona de la ciudad en la que vivían personas sin hogar, los Equipos de Calle municipales les avisaban con antelación para que pudieran recoger sus zapatos, su medicación, su documentación o el resto de sus pertenencias a tiempo para no perderlas. En marzo de este año, la Concejalía de Asuntos Sociales trasladó la orden a estos trabajadores de no volver a dar aviso. EL PAÍS ha accedido a los correos electrónicos en los que estos empleados municipales trasladaron su preocupación por el asunto al Colegio Oficial de los Educadores Sociales de la Comunidad de Madrid porque consideraron que se estaba produciendo una “vulneración de principios éticos profesionales”. El Consistorio no ha desmentido esta orden en ninguna de las dos ocasiones en las que este diario ha preguntado por ella. “Recientemente, desde instancias municipales se nos ha comunicado la directriz de no informar previamente a las personas en situación de sinhogarismo cuando se activan protocolos de limpieza en la vía pública”, señala un trabajador municipal en representación de los Equipos de Calle al comienzo del correo electrónico dirigido al Colegio Profesional de Educadores Sociales de Madrid.Poco tiempo después de mandar esa consulta, estos trabajadores dejaron de insistir con el tema. En este momento, el colectivo está negociando un nuevo convenio y temen que criticar esta orden del Ayuntamiento de Madrid pueda suponer un castigo para ellos. Ninguno quiere tampoco dar su nombre para evitar represalias profesionales por parte de la administración pública.Según fuentes conocedoras de esta orden, los Equipos de Calle al principio la desobedecieron y siguieron avisando a las personas que dormían en la calle. Después de eso, el Ayuntamiento dejó de comunicar a estos trabajadores el momento exacto en el que iba a haber una intervención.Sin embargo, su preocupación con el asunto queda reflejada en el mensaje que enviaron. “La nueva instrucción nos sitúa ante un importante dilema ético”, señalan. Por un lado, critican que “la no comunicación previa puede generar una grave vulneración de los derechos fundamentales”. Por otro, consideran que esta forma de proceder por parte del Ayuntamiento de Madrid provoca “indefensión, pérdida de documentación y ruptura de procesos de intervención social”.El Área de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Madrid no ha respondido a este periódico a la pregunta de si reconoce haber dado esa orden a los trabajadores municipales, aunque contesta un resumen de en qué casos se activan los protocolos de limpieza que afectan a personas sin hogar: “Esta intervención es puntual y se activa cuando el espacio se encuentra degradado o incluso se genera un posible problema de salud pública tanto para las personas sin hogar como para los vecinos”. Una portavoz del área defiende que “el día de la activación se le comunica [a la persona afectada] que debe recoger sus enseres y lo hacen en presencia de los servicios municipales, con todas las garantías”. El problema es que no se les avisa con antelación, como pasaba antes de marzo, y, la mayoría de las veces, no hay nadie cuando los servicios del Ayuntamiento llegan para limpiar, por lo que se tiran los enseres que se encuentran por el camino.Una fuente de Samur Social, que habla bajo condición de anonimato para no salir mal parada en su trabajo, confirma que el trato a las personas sin hogar ha cambiado en los últimos meses. “Ahora todas las pertenencias de las personas sin hogar se tiran”, señala. “Ha habido casos en los que se ha tirado documentación y medicación”, añade.“Esto está pasando”, confirma José David Sánchez, que lleva ocho años viviendo en las calles de Madrid. “Llegan y arrasan con todo. Tengo amigos que perdieron sus papeles porque estaban dentro de una tienda de campaña que se llevaron”, señala el hombre, que pasa los días por una zona cercana a la estación de tren de Príncipe Pío.En las intervenciones en las que tiran a la basura las pertenencias de las personas sin hogar, actúan la Policía Municipal, los trabajadores sociales de Samur Social y los empleados del servicio de limpieza urgente (Selur). No intervienen, sin embargo, los Equipos de Calle, pero son ellos los que acompañan día a día a la gente que vive en parques y aceras y acaban desarrollando un vínculo de confianza. Estas personas, al perder sus cosas sin previo aviso, se sienten traicionadas, y acaban pagándolo las personas que trabajan con ellas. “Se produce un deterioro del vínculo profesional, dificultando futuras actuaciones”, explicaron los Equipos de Calle en el correo electrónico.Las concejalas de la oposición Cuca Sánchez (Más Madrid) y Meritxell Tizón (PSOE) llevan tiempo criticando la gestión por parte del equipo del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, de las políticas sociales.“Se están ejecutando levantamientos de los puntos donde pernoctan sin previo aviso, sin alternativa habitacional y sin el menor respeto por la dignidad de las personas afectadas”, ha criticado la concejala Sánchez, de Más Madrid. “Pedimos la paralización inmediata de estos operativos hasta que exista un protocolo que garantice alternativa habitacional real y que preserve en todo momento la integridad de las personas afectadas”, ha añadido.Desde el PSOE, Tizón tacha de “intolerable” la directriz. “Si existe esa orden, desde el Grupo Municipal Socialista vamos a exigir explicaciones inmediatas del delegado y vamos a estudiar registrar las iniciativas políticas necesarias para que el gobierno municipal aclare exactamente quién la dio, en qué términos se trasladó a los trabajadores y trabajadoras y desde cuándo se está aplicando. Mientras el Ayuntamiento insiste en que se trata de actuaciones “puntuales”, los registros recopilados por trabajadores sociales dibujan una realidad diferente. La misma fuente de Samur Social lleva por su cuenta una contabilidad día a día de estas intervenciones: el 22 de mayo, hubo tres protocolos de limpieza, cada uno en un lugar distinto de la ciudad; el 27 de ese mismo mes, seis; el 9 de junio, siete; al día siguiente, cinco. Operativos que se repiten a diario y que han abierto un conflicto, de momento, silencioso, entre quienes gestionan la limpieza de la ciudad y quienes trabajan sobre el terreno con las personas que viven en ella sin una casa.
Madrid ordena no avisar a las personas sin hogar de que van a tirar sus pertenencias cuando se activa el protocolo de limpieza
La Concejalía de Asuntos Sociales de Madrid dio la directriz de no notificar con antelación a las personas que duermen en la calle, como pasaba hasta ahora







