Aunque, a lo largo de sus más de 15 años de trayectoria, El Rubius ha tenido que reinventarse adaptándose a nuevos formatos y plataformas para seguir vigente en un mundo tan volátil como las redes sociales, hay un elemento que permanece inalterable y que aún a día de hoy constituye una parte central de su contenido: los videojuegos.Por ello, no resulta extraño que el youtuber de 36 años haya decidido ofrecer una visión crítica sobre los prejuicios que aún persisten en este ámbito, especialmente en lo que respecta a la edad y a la creencia extendida de que jugar a videojuegos es una "cosa de niños" y, a todas luces, una afición de la que avergonzarse como persona adulta."Me hace mucha gracia cuando la gente dice que debería madurar y dejar a jugar a videojuegos, empezó diciendo Rubius, en un marcado tono irónico, en uno de sus directos recientes en Twitch. "Para empezar, creer que jugar a videojuegos es de inmaduros me parece la mayor estupidez de la historia cuando esa gente se pone a ver Gran Hermano o la telebasura, por ejemplo", sentenció.En este contexto, el creador de contenido sostiene que jugar a videojuego es un hobby o "un tipo de entretenimiento más" equiparable a actividades mejor valoradas como leer un libro o ver una película y que, en contraposición a otras como ver la televisión, obliga a mantener el cerebro "algo activo" por los retos, tareas y obstáculos que se presentan durante la partida.No obstante, tampoco quiso pasar por alto las críticas a su supuesta falta de madurez y se reafirmó en su deseo de seguir creando contenido de gameplays a nivel profesional. "Sería estúpido por mi parte dejarlo teniendo en cuenta que me encanta lo que hago. Eso sí que sería inmaduro", comentó. "Además, soy muy consciente de mi situación, de que he tenido mucha suerte y puedo dedicarme a esto".Del mismo modo, el influencer malagueño defiende que siempre y cuando el adulto en cuestión cumpla "con todas sus responsabilidades y tareas" durante la jornada, nadie debería recriminarle que juegue a videojuegos en su tiempo de ocio a, con independencia de la edad que esa persona tenga. "Los videojuegos siempre han tenido el estigma de que son para niños, pero, ahora mismo, el público más grande que juega a los videojuegos son gente de 20, 25 o más años. Los niños cada vez más juegan a juegos del móvil o cosas como Roblox", explicó. "Tú no vas a ver a un niño jugando a The last of us 2, por ejemplo".Antes de zanjar el debate, Rubius comparó los prejuicios de edad en los videojuegos con el rechazo social y la "vergüenza" que sentían los aficionados a los superhéroes antes del estreno de franquicias taquilleras como Los Vengadores, que ampliaron y diversificaron los tipos de audiencias que consumía estos productos culturales."Yo lo tengo muy normalizado pero es verdad que la gente sigue teniendo esa mentalidad", remataba él, en referencia a la afición que ostenta gran parte de su círculo más cercano, incluida su pareja, por el mundo de los videojuegos.