Javier Picazo Feliú |

Madrid (EFE).- Los videojuegos y las redes sociales pugnan en la sociedad actual por liderar el tiempo de ocio de los adolescentes. Dos universos digitales con beneficios en el desarrollo, la creatividad y la creación de comunidad, y riesgos como la desconexión, la sobreexposición o la ansiedad que provocan preocupación en materia de salud mental.

En este contexto, representantes de la cultura, la educación y la tecnología han analizado hoy en la sede del espacio Fundación Telefónica en Madrid el impacto de los videojuegos en la sociedad en la jornada ‘Beyond The Game’ (“Más allá del videojuego”) para abordar el papel del arte digital en el desarrollo cultural, educativo y emocional.

Expertas como Josefa Ros Velasco, Premio Nacional de Investigación 2022 en España y doctora en filosofía, quien considera que a la hora de decidir en qué deben emplear su tiempo los jóvenes, no duda: “Si tenemos que elegir entre videojuegos y redes sociales lo tengo claro, sin duda videojuegos”, asegura en una entrevista con EFE.

Para Ros, en el caso de las redes, el riesgo llega de un consumo en formato “‘scroll infinito’ con contenido que demanda muy poca atención, que se ofrece en dosis muy cortas y muy rápidas, con información que el cerebro no es capaz de asimilar ni procesar.