Las empresas españolas están en pleno proceso de revisión de sus políticas salariales, a la espera de que el Gobierno concrete cómo va a transponer la directiva europea que obligará a reducir la brecha entre hombres y mujeres que no esté justificada por criterios objetivos al 5%. Las compañías tendrán que repasar qué criterios siguen para aplicar las mejoras en los salarios, pero también, cómo se asignan los pluses en sus plantillas, ya que estos marcan gran parte de la brecha retributiva.Un estudio realizado al efecto por el Gabinete Económico de CCOO señalaba que los complementos explican cuatro de cada diez euros de la brecha de género en el salario anual. El peso de estas partidas que suelen compensar disponibilidad, trabajo a turnos, responsabilidad, idiomas o peligrosidad es tal que si la distancia en la remuneración de ambos géneros es del 15,5% al poner el foco en el salario base, crece al 28,5% al mirar los pluses. Esta es prácticamente del doble, por lo que son el punto clave para cumplir los parámetros de la norma europea.

"Los complementos salariales son el componente que explica gran parte de la brecha, cuatro de cada diez euros, cuando su peso en una nómina media de hombres o mujeres es menor. Cuando vemos la brecha, se vehiculiza a través de los pluses, son el vehículo de transmisión de la brecha en la nómina" explicó la economista del sindicato Natalia Arias en la presentación de este estudio.