Las empresas españolas están en pleno proceso de revisión de sus políticas salariales, a la espera de que el Gobierno concrete cómo va a transponer la directiva europea que obligará a reducir la brecha entre hombres y mujeres que no esté justificada por criterios objetivos al 5%. Las compañías tendrán que repasar qué criterios siguen para aplicar las mejoras en los salarios, pero también, cómo se asignan los pluses en sus plantillas, ya que estos marcan gran parte de la brecha retributiva.