La previsi�n social no termina de despegar en Espa�a. Y el atasco de los planes de jubilaci�n privados amenaza con agrandar a�n m�s la brecha entre salario y pensi�n en el futuro. Solo una de cada cuatro empresas los ofrece a sus empleados y esa proporci�n se ha mantenido pr�cticamente estancada en la �ltima d�cada, a pesar de los cambios introducidos por el Gobierno en los a�os m�s recientes para cambiar el peso del ahorro y potenciar los planes de pensiones vinculados al empleo frente a los individuales.Espa�a necesita desarrollar de forma urgente el ahorro complementario empresarial e individual si quiere mantener el nivel de vida de los futuros jubilados. Es la alarmante conclusi�n a la que llega el �ltimo informe "Situaci�n de las pensiones en Espa�a" de KPMG Abogados, que advierte de que "el sistema p�blico de pensiones ofrece hoy una elevada tasa de sustituci�n (el porcentaje que representa la pensi�n de jubilaci�n respecto al �ltimo salario percibido), pero su viabilidad futura est� estructuralmente comprometida".La firma alerta del "r�pido deterioro" de los equilibrios financieros del sistema por el envejecimiento poblacional, el incremento sostenido del gasto en pensiones y un d�ficit contributivo persistente, financiado crecientemente v�a transferencias del Estado y endeudamiento. Y afirma que las medidas puestas en marcha hasta la fecha para apuntalar los ingresos, como el MEI o la cuota de solidaridad, "no compensan el impacto agregado de la indexaci�n al IPC, la mayor esperanza de vida y la entrada de nuevas cohortes con pensiones iniciales m�s elevadas". Por lo que "la sostenibilidad del sistema seguir� requiriendo ajustes adicionales, previsiblemente tanto por la v�a de ingresos como de par�metros de prestaci�n".Lanzadas estas advertencias sobre la sostenibilidad del sistema p�blico de las pensiones, el informe recoge que "a pesar de los avances recientes, solo el 27% de las empresas dispone de alg�n sistema de previsi�n social para sus empleados, con una implantaci�n muy desigual por sectores". Y en este contexto, avisa de que "Espa�a contin�a muy alejada de los est�ndares europeos de cobertura del segundo pilar, lo que anticipa una brecha creciente entre salario y pensi�n futura para una parte relevante de la poblaci�n activa"."La previsi�n social empresarial deja de ser una opci�n y se consolida como una necesidad estructural", se reafirman en la novena edici�n del informe elaborado por KPMG Abogados. Seg�n sus datos, recogidos en una encuesta a 80 empresas pero con una base de datos agregada de 582 compa��as, el sector financiero, el energ�tico, y el qu�mico y farmac�utico destacan como los principales en la puesta en marcha de sistemas de jubilaci�n colectiva al contar en un 61,8%, un 43,3% y un 36,7%, respectivamente, con este tipo de planes. Por el contrario, los sectores con menor desarrollo en la adopci�n de planes de previsi�n son el de transporte y log�stica e industria, con unos t�midos porcentajes del 16,6% y 16,8%, respectivamente.De acuerdo con la IV Encuesta Paneuropea de Pensiones, aproximadamente un 15% de la poblaci�n ocupada en Espa�a est� cubierta por planes de pensiones de empleo, frente al 28% de media de los pa�ses europeos. Esto significa que una parte importante de la poblaci�n activa en Espa�a depende principalmente de las pensiones p�blicas y de ahorro individual para su jubilaci�n. Un escenario que para los expertos de la firma de consultor�a pone de manifiesto "que los incentivos actuales para fomentar la participaci�n de empresas y empleados en planes de previsi�n complementaria no son suficientes, por lo que ser�a necesaria la implementaci�n de medidas m�s efectivas para mejorar los ingresos de jubilaci�n, ampliar la cobertura de la poblaci�n y aliviar la presi�n sobre el sistema p�blico".Hay que recordar que en el a�o 2020, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) realiz� un estudio sobre beneficios fiscales el que analiz� el incentivo fiscal a los planes individuales de pensiones. Concluy� que no consegu�a el objetivo de incentivar el ahorro a largo plazo y propuso una reformulaci�n completa del mismo. M�s adelante, en 2022, la ley de incentivos a los Planes de Pensiones de Empleo modific� los l�mites de aportaci�n e introdujo reducciones en las cuotas a la Seguridad Social y deducciones en el Impuesto de Sociedades, entre otros incentivos. Sin embargo, el patrimonio de los planes de empleo contin�a muy por debajo del sistema individual, que sigue siendo mayoritario (unos 39.000 millones de euros, frente a m�s de 92.000 millones). El texto previ� una nueva evaluaci�n de su eficacia por parte del organismo fiscalizador, que tiene previsto entregar sus resultados al Gobierno antes de que finalice este primer semestre.Los sindicatos, por su parte, han movido ficha en Europa. Recientemente, la secretaria de Pol�ticas Europeas de UGT, Mari Carmen Barrera, ha mantenido una reuni�n con representantes de los ministerios econ�micos de Irlanda, pa�s que asumir� pr�ximamente la Presidencia del Consejo de la UE, para abordar la reforma de las pensiones complementarias que tiene como medida estrella que los pa�ses puedan incluir en sus sistemas nacionales la afiliaci�n autom�tica a planes de empleo. Barrera destac� que cualquier reforma "debe garantizar una jubilaci�n digna, segura y con ingresos adecuados para toda la ciudadan�a europea" y subray� que las pensiones complementarias "no pueden utilizarse para debilitar los sistemas p�blicos".Con todo, en KPMG advierten de que "en un escenario en el que el sistema p�blico de pensiones no podr� garantizar por s� solo niveles adecuados y estables de renta en la jubilaci�n, la previsi�n social empresarial se configura como un elemento estructural de la estrategia retributiva y de personas de las compa��as". Por eso, la firma considera que "quellas organizaciones que act�en de forma anticipada, con dise�os eficientes, bien comunicados y sostenibles en coste, estar�n mejor posicionadas para afrontar el reto demogr�fico y reforzar su competitividad a largo plazo".
El atasco de los planes de jubilaci�n amenaza con agrandar la brecha entre salario y pensi�n: solo una de cada cuatro empresas los ofrecen a sus empleados
La previsi�n social no termina de despegar en Espa�a. Y el atasco de los planes de jubilaci�n privados amenaza con agrandar a�n m�s la brecha entre salario y pensi�n en el...









