La Comunidad de Madrid aprobó a principios de 2024 su primer reglamento de vehículos de alquiler con conductor, las conocidas como licencias VTC, para ordenar un sector relativamente joven que carecía de regulación propia. El texto normativo, entre otras cosas, establecía que todas las personas que quisieran trabajar como conductores de estos coches, que operan empresas como Cabify, Uber o Bolt, deberían contar con una acreditación expedida por la Administración regional. Fue una decisión que se tomó para "profesionalizar" estos servicios de transporte, según se justificó desde la Consejería de Transportes, porque para obtener ese permiso se debería pasar una prueba de conocimientos que incluiría preguntas sobre lengua castellana, itinerarios o primeros auxilios.El Gobierno regional se autoimpuso un plazo de algo más de dos años para tener evaluados a todos los conductores, un periodo al que ahora le quedan menos de cuatro meses, porque su límite se fijó a principios de octubre de 2026. Y teniendo en cuenta el bajón de actividad administrativa y laboral que suele haber en agosto, el calendario obliga a acelerar. Por ello, en las últimas semanas, en el departamento que dirige Jorge Rodrigo se ha estado trabajando a contrarreloj para organizar varias jornadas de examen con cientos de plazas para dar la opción de obtener el certificado al mayor número posible de conductores.Habrá exámenes los días 20, 25 y 27 de junio; las jornadas 6, 7, 11, 18, 28 y 29 de julio; y el 29 de agosto. Se ofertarán un total de 3.650 puestos que, según los cálculos de la Comunidad, cubrirán una buena parte de la cifra de conductores que tiene que ser evaluada. El número exacto de personas que tienen que estaban obligados a pasar por este trámite se desconoce porque hasta la fecha no se ha elaborado ningún censo de conductores de VTC en Madrid. Transportes trabaja con estimaciones y maneja unas cifras que apuntan a la existencia de unos 18.000 chóferes en la región que, en su mayor parte, ya están acreditados como profesionales. La consejería constata que hasta la fecha ha otorgado 10.490 autorizaciones: 5.455 han sido consecuencia de la superación de las 40 pruebas que se han celebrado desde marzo de 2025 -cuando se hicieron los primeros tests- y a las que se han postulado 8.829 aspirantes.Las 5.035 restantes se han concedido a trabajadores que han demostrado la experiencia exigida y es que la normativa aprobada en el seno del Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso incluía una exención de examen a los conductores que pudiera demostrar que llevaban trabajando en el sector de las VTC al menos un año de forma ininterrumpida con anterioridad a enero de 2024 o dos años dentro de los cuatro anteriores.Los datos facilitados por el Ejecutivo arrojan, por tanto, que antes de octubre tendrían que obtener sus permisos alrededor de 7.500 chóferes, de los que 3.374 serían repetidores porque ya se habrían presentado a algún test con anterioridad, pero no lo habrían superado. Para 3.650 personas ya hay plazas de examen de capacitación en las fechas previstas en junio, julio y agosto y a los aproximadamente 3.860 que restarían habría que examinarlos en citas a lo largo de septiembre para llegar a tiempo al plazo límite del 2 de octubre de 2026. Por lo tanto, a la vuelta del verano en la Consejería de Transportes tendrán que seguir echando el resto organizando pruebas de capacitación."La Comunidad ha sido pionera en la implantación de este sistema de acreditación profesional, concebido para reforzar la seguridad y calidad del servicio que reciben los usuarios", destacan desde el departamento que dirige Jorge Rodrigo. Las mismas fuentes recuerdan que los exámenes constan de 60 preguntas tipo test con bloques de lengua castellana, manejo de dispositivos de navegación, itinerarios y destinos, primeros auxilios, accesibilidad y servicio público. Si se logran más aciertos que fallos, el interesado obtiene el permiso de conductor de VTC, que tendrá una vigencia de cinco años y deberá renovarse trascurrido este periodo.