Bruselas (EFE).- La Unión Europea sabe que la vivienda es el fundamento de sus ciudadanos y que ese pilar se resquebraja, pero este problema se solapa con retos ambientales y de calidad de vida que obligan al bloque a resolver la ecuación: ¿Cómo construir vivienda sin sacrificar el bienestar y el medioambiente?En la jornada de este viernes del festival New European Bauhaus (NEB), celebrado esta semana en Bruselas, expertos y políticos europeos coincidieron en la necesidad de hacer viviendas más habitables, que miren hacia la asequibilidad para ser adquiridas, hacia la eficiencia energética para ser sostenibles, hacia la resiliencia para ser seguras y hacia unos estándares de calidad de vida para ser habitadas.

«No podemos hablar de vivienda sin hablar de resiliencia y sostenibilidad»

«No podemos hablar de vivienda sin hablar de resiliencia y sostenibilidad», aseguró la comisaria europea de Medioambiente, Jessika Roswall, lo que representa una oportunidad para «repensar cómo diseñamos, cómo construimos y cómo vivimos en nuestros hogares y en nuestros barrios», añadió.«Cuando creamos viviendas eficientes en el consumo de energía y agua, adaptadas al clima y centradas en la comunidad, hacemos mucho más que reducir las emisiones de carbono. Reducimos los costos a largo plazo para el público y aliviamos la carga de los servicios públicos, asegurando así nuestro bienestar», dijo la comisaria.