Uno de los principales temores de los consumidores es que el conflicto en Irán acabe impactando en el precio de los alimentos, como ocurrió en el 2022 tras el inicio de la guerra en Ucrania, cuando llegaron a registrarse aumentos de dos dígitos. En esta ocasión, el encarecimiento de la energía no ha tenido traslación a este tipo de productos, según sostiene la patronal de supermercados ASEDAS, que advierte sin embargo que toda la cadena alimentaria está sufriendo sobrecostes estructurales que estima en 70 millones de euros.La asociación, que representa al 75% de la distribución alimentaria, explica que, pese al aumento de los costes energéticos y de transporte, “no hay evidencia de que se haya encarecido ningún producto alimentario debido a la crisis de Oriente Medio”. En este sentido, la variación anual del Índice de Precios de Consumo (IPC) se situó en mayo en el 2,2%, un punto porcentual por debajo del de febrero, cuando comenzó el conflicto.No obstante, la patronal calcula que el precio de la energía ha subido un 15% desde entonces, lo que podría suponer hasta el mes de junio un sobrecoste acumulado de 70 millones de euros. Es por ello que asevera que las empresas de supermercados y mayoristas de alimentación han actuado “como barreras de contención ante los incrementos de costes en toda la cadena alimentaria y de distribución” para garantizar el suministro de productos de primera necesidad a los precios más bajos posibles para los consumidores.Asimismo, advierte que la situación “es muy preocupante” por la incertidumbre en la duración del conflicto, si bien en los últimos días se han producido avances en el acuerdo de paz. A esto se suma, según la asociación, que “su nivel de incidencia sobre los costes operativos es muy difícil de estimar” por los efectos de “segunda ronda” que pueda tener en aspectos como incrementos de intereses y alquileres.También avisa que la situación es “muy delicada” en los archipiélagos, sobre todo en las Canarias, ya que las islas son muy dependientes del transporte marítimo, en el que se ha incrementado el coste de combustible, fletes y servicios portuarios. Raquel Quelart (Barcelona, 1982) es licenciada en Periodismo por la UAB. Desde el 2009 forma parte de La Vanguardia donde escribe en la sección de Economía y presenta el podcast 'Bolsillo'. Autora del libro de finanzas 'Cuida tu bolsillo'
Los supermercados cifran en 70 millones el impacto de la guerra de Irán en sus costes
La patronal asegura que los establecimientos de alimentación siguen conteniendo los precios pese al encarecimiento de la energía y de los productos agrarios
ASEDAS cuantifica 70 millones de sobrecostes energéticos en alimentación por la geopolítica iraní. Sin trasladarlos a precios (IPC +2,2%), la absorción de costes restringe inversión en digitalización de supply chain, limitando capacidad competitiva.










