Actualizado Jueves,
junio
00:14El inicio de la guerra entre Estados Unidos e Ir�n a finales de febrero y el posterior cierre del Estrecho de Ormuz se tradujo, casi de forma inmediata, en un encarecimiento del petr�leo y el gas que dispar� el coste de la gasolina, el gas�leo y la electricidad a nivel mundial. Las alertas sobre el contagio de estos incrementos al precio de los alimentos no tardaron en sonar, a lo que se sumar�a el encarecimiento de los fertilizantes dada su imposibilidad de salir de la zona. Tres meses despu�s, los precios de la cesta de la compra en Espa�a a�n no se han resentido, pero fuentes del sector de la distribuci�n aseguran que antes o despu�s lo har�n. Aunque los datos de inflaci�n del INE muestran que los precios de los alimentos y bebidas no alcoh�licas en Espa�a son a cierre de mayo un 2,2% m�s altos que hace un a�o y que hay productos que exhiben tasas preocupantes -como los huevos, un 13,7% m�s caros-, la evoluci�n del �ndice en t�rminos mensuales refleja que desde marzo no se ha producido un encarecimiento. Los supermercados subieron sus precios un 0,6% en enero frente a diciembre, por ejemplo, otro 0,6% en febrero, pero desde marzo han moderado los incrementos: ese mes, de hecho, bajaron un 0,2%; en abril, recuperaron ese descenso con un alza de dos d�cimas, y en mayo se han mantenido sin cambios (0,0%).Si las plataformas de distribuci�n no elevan los precios es, principalmente, por que los alimentos que compran en origen no est�n subiendo por el momento, as� como por la elevada competencia que existe en el sector y el miedo a que el cliente se vaya a otra tienda. La cuesti�n es por qu� la menor disponibilidad de fertilizantes y su encarecimiento -provocado porque alredor de un 30% de las exportaciones globales de fertilizantes atraviesan diariamente el Estrecho de Ormuz- no se est�n traduciendo en precios m�s elevados. Fuentes del sector de la distribuci�n alimentaria explican a este medio que los productores que han tenido que comprarlos en estos tres meses a precio m�s alto son los que cultivan en el Hemiferio Sur, mientras que los del Norte -incluidos los espa�oles- en esta �poca han estado cosechando lo sembrado y no tendr�n que hacerlo hasta que llegue septiembre. Es dif�cil prever a qu� precio lo har�n entonces, dados los vaivenes de las negociaciones de paz, pero es muy posible que no lo hagan a los precios que exist�an antes del bloqueo, lo que impactar� en la etiqueta final de los alimentos. Los frescos tardan semanas en contagiarse; los elaborados, m�s. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci�n, de hecho, teme que los agricultores opten por comprar menos fertilizantes para contener sus costes, lo que a su vez reducir�a la producci�n cuando Espa�a importa la mitad del cereal que consume, por poner un ejemplo.Lo que s� afectar� al consumidor espa�ol es que la soja que est�n cultivando en el Hemisferio Sur a un coste mayor es la que compraremos despu�s nosotros m�s cara para alimentar a nuestro ganado, lo que acabar� repercutiendo en el precio final de la carne. �Cu�ndo? Variar� en funci�n del periodo de cr�a: puede pasar de uno a dos a�os hasta que se sacrifica a una vaca, mientras el pollo tarda 40 d�as en engordar. La cadena de valor de este �ltimo, adem�s, muestra c�mo va subiendo su precio. La patronal de la distribuci�n, Asedas, lo explica con datos de 2024: el pollo ya alimentado sal�a de la granja a un precio de 0,92 euros por kilo; despu�s iba al matadero (que hab�a pagado el pollo vivo al precio ya mencionado, m�s el transporte, el sacrificio y faenado, despiece y envasado y otros costes), del que sal�a a un precio de 2 euros el kilo. A continuaci�n las empresas de log�stica o distribuci�n lo transportan refrigerado hasta la tienda, lo manipulan y cargan y gestionan los pedidos, vendi�ndoselo a las cadenas de distribuci�n por 2,06 euros el kilo; para que estas �ltimas se lo hagan llegar al consumidor final por 2,90 euros el kilo despu�s de incurrir en gastos de personal de carnicer�a, refrigeraci�n y mermas y caducidades, entre otras. Con todo, el encarecimiento de los alimentos en origen no se trasladar� de manera exacta a los lineales de los supermercados, ya que estos aseguran que ante picos de inflaci�n tratan de amortiguar parte de la subida contra sus m�rgenes. Seg�n los datos del Ministerio, desde 2021, justo antes de que se propagara la ola inflacionista vinculada a la invasi�n de Ucrania, los precios de los alimentos en origen han subido un 45%, mientras que el IPC de los alimentos y bebidas no alcoh�licas, seg�n el INE, asciende al 35,9%, lo que supone que el consumidor final no ha asumido todo el aumento.Por ahora, "no hay evidencia de que se haya encarecido ning�n producto alimentario debido a la crisis en Oriente Medio. De hecho, la variaci�n anual del IPC en alimentos y bebidas no alcoh�licas se situ� en mayo en el 2,2%to, cuatro d�cimas por debajo de la del mes anterior. Este dato demuestra, una vez m�s, la responsabilidad de la cadena en la absorci�n de los sobrecostes, entre otros, los que afectan al combustible", se�ala a este medio Felipe Medina, secretario general t�cnico de Asedas.







