La guerra de Irán dispara el precio del petróleo. Las tensiones en el Mar Rojo, derivadas de la nueva ofensiva de EEUU, suponen otro elemento que repercute en los precios de la gasolina que pagan los estadounidenses, que esta semana ha vuelto a superar los 4 dólares por galón —3,7 litros—, un 33% más que hace un año.
En este contexto, a cuatro meses de las elecciones legislativas de noviembre en las que Donald Trump se juega el control de la Cámara de Representantes y el Senado; es decir, el poder legislativo total que ahora tiene, el presidente de EEUU ha decidido mantener la guerra comercial con todo el mundo recurriendo a una norma de hace medio siglo para golpear a 60 socios comerciales —más de 80 países, incluidos los de la UE— con la excusa de no combatir suficientemente la explotación laboral y el trabajo infantil.











