Ficciones ParlamentariasLa semana pol�tica queda amortiguada en falso por la visita de Le�n XIV y el f�tbol, pero la sordidez sigue su hoja de rutaLa 'fontanera' del PSOE, Leire D�ez.Actualizado Viernes,

junio

08:51Audio generado con IAEsta es una semana rar�sima porque sucede en medio de la visita de un Papa y el arranque de un Mundial. As� no hay posibilidad de tomar conciencia de casi nada, porque todo es �xtasis y barra brava. Dan ganas de hablar de poes�a y que el sol se oculte por las playas de Mazarr�n, al contrario de la l�gica de los atardeceres. Menos mal que ha ganado el Princesa de Asturias de las Letras el escritor brit�nico Julian Barnes. Menos mal. La semana pol�tica e faena de ali�o, menos por las probabilidades del CIS, donde las expectativas trucadas de Jos� F�lix Tezanos, capaz de acertar por ant�tesis, da al PSOE una ca�da en intenci�n de voto para el PSOE de cinco puntos desde que se sabe lo de Zapatero, aunque nadie puede a�n dilucidar qu� ocurre en sus tinglados saturnales.Ha pasado de ser un Gandhi de lo imposible a la reducci�n de un presunto trilero de cejas puntiagudas contra el que todos se precipitan. Aquella flauta dulce de su extra�a autoridad es ahora mismo un escombro. Nadie toca el viol�n sobre las cuatro s�labas de su apellido, cargado de mon�xido de carbono. La visita de Le�n XVI, Mr. Prevost en el idiolecto Espada, ha llenado de �xtasis la yugular de una parte del respetable. Un Papa ha venido a anunciarnos lo que sab�amos y como las almas del Congreso de los Diputados son tan c�nicas s�lo se les ha ocurrido ovacionar contra ellos mismos. La situaci�n es grave. Y lo es no por el duelo a garrotazos de la pol�tica espa�ola, sino por la manera en que han estropeado el debate hasta convertir el parlamentarismo en una competici�n de autopsias.Una vez que el Papa abandone el pa�s se levantar� de nuevo la veda y volver� al algarab�a p�nica de las acusaciones cruzadas. Lo cierto es que gozamos de la peor oposici�n posible y del peor socialismo cre�ble. Entre unos y otros, la oscuridad es un agravante. A veces pienso en c�mo resolver� Feij�o esta realidad de �leo craquelado. El cepo de Vox ser� su condena. A la pol�tica menuda no hay m�s que dejarla sola para que predique su insana resignaci�n. Hace tiempo que en el PP esperan a recibir el sagrado sacramento del relevo, pero les falla la log�stica. El PSOE habr�a hecho ya un caldo con ellos si estuviesen en la misma situaci�n que Pedro S�nchez. Feij�o es un peque�o Maura sin suerte. A falta de talento pol�tico, s�lo queda invocar el destino.Lo tiene a huevo con Cerd�n, con �balos, con Koldo, con Zapatero y con Leire en primera l�nea de fuego. �ste �ltimo cartucho es formidable. El caso de Leire D�ez avanza con paulatina sordidez. No representa una peque�a gresca t�cnica de penenes, sino la extenuaci�n de la vulgaridad. Alguien que va con la chuleta en el bolsillo para cumplir los encargos y a veces, como se deja sentir en los audios, acaricia la culata del rev�lver reglamentario. Normal el nerviosismo de sala de urgencias que hay en el partido.No hay posibilidad de alivio en el alba�al m�s all� de que el juez Antonio Viejo autoriza a la UCO a rastrear las cuentas del novio de Isabel D�az Ayuso desde 2014. Un triunfo chiquito. Por donde mires estamos rodeados. No hay m�s esperanza razonable que la de saber que a la vuelta de la esquina espera ya el verano, siempre alivio para cualquier aberraci�n.Hasta que lleguen las hogueras de San Juan y empiece la desconexi�n natural en favor de las barbacoas, la dial�ctica pol�tica ser� de velorio y reyerta recobrada. Una est�tica de bombo y de platillo tras la visita de un Papa y el arranque de un Mundial.