Jaume MasdeuMadrid 12/06/2026 09:00 Actualizado a 12/06/2026 09:40 La inflación ha superado la prueba de mayo y, a partir de ahora tocará ver el impacto de la retirada de las ayudas a la energía, que ya no se están aplicando en junio, y del resto de medidas que el Gobierno tiene que decidir si prorroga. En todo caso, el INE ha confirmado esta mañana que estas ayudas fueron efectivas en mayo, permitiendo contener el aumento de los precios en el 3,2%. El cálculo es que el conjunto de ayudas ha permitido reducir más de un punto la inflación en mayo. Entrando en el detalle, la energía y los alimentos son los que han tirado a la baja en los precios en este mes, mientras que los carburantes siguen subiendo. En concreto, los precios de la electricidad cayeron un 5,5% respecto al mismo mes del año pasado, y los del gas un 9,7%. En este terreno, el peso de las renovables en España es una carta a favor en tiempos de crisis energética. Por lo que respecta a los alimentos, los precios de la alimentacion y bebidas no alcohólicas se moderó con un crecimiento del 2,2%, cuatro décimas menos que abril. Aquí destaca la moderación de frutas y hortalizas, legumbres y patatas. En cambio, en el otro extremo, sobresale la subida de los huevos y la carne de vacuno, en los dos casos claramente por encima del 10%.En cambio, los precios de los carburantes siguen aumentando, y ello a pesar de las reducciones fiscales aplicadas. En mayo, la gasolina subió un 7,5% y el gasoil un 23,9%, pero, según cálculos del Ministerio de Economía, los incrementos hubieran sido el doble sin estas ayudas.En los próximos días el Gobierno tiene que decidir si mantiene las ayudas todavía en vigor, como son el IVA reducido del 10% sobre los carburantes, y ayudas a agricultores y transportistas, además del descuento reforzado del bono social eléctrico para consumidores vulnerables. Tiene en marcha una ronda de reuniones sectoriales previa a tomar su decisión. En las próximas semanas se reunirá con las patronales del sector energético, agroalimentario e industrial. Por otro lado, la inflación subyacente, la que no tiene en cuenta ni energía ni alimentos frescos, subió dos décimas, hasta el 3%. Es una décima más de lo previsto por el dato adelantado del INE hace dos semanas, y es significativo porque este índice se considera más fiable en detectar las tendencias de fondo de los precios.De esta manera, el año, que empezó con una inflación en principio controlada, ligeramente por encima del 2%, sufrió los efectos de la guerra de Irán, escalando al 3,4% en marzo, para después estabilizarse en el 3,2% tanto en abril como en mayo. A partir de ahora, vienen curbas, porque la eliminación gradual de las ayudas, pendiente de decisión todavía, influirá sobre los precios. Redactor jefe de la sección de Economía de La Vanguardia
El INE confirma que las rebajas fiscales contuvieron la inflación en el 3,2% en mayo
La electricidad y los alimentos frenan la subida del IPC mientras que el precio de las gasolinas continua subiendo a pesar de las ayudas.













