El crecimiento de la inflación se ha mantenido estable en mayo gracias a la vigencia del paquete de medidas establecido por el Real Decreto 7/2026, de 20 de marzo. Según el dato adelantado este viernes por el INE, el Índice de Precios al Consumo (IPC) varió un 3,2% anual, igual que en abril, conteniendo así el impacto del conflicto en Oriente Medio en los precios españoles. En la misma línea, la inflación subyacente (sin alimentos frescos ni productos energéticos) ha marcado un 2,9% en mayo, solo una décima más que en abril, descartando una traslación rápida del shock energético al resto de la cesta de la compra. No obstante, a pesar de la contención, la inflación repuntará en 2026 previsiblemente hasta el 3,1%, según apunta el consenso de previsiones recogidas en el Panel de Funcas, frente al 2,7% de 2025. En los próximos meses, la evolución de los precios que perciben los consumidores dependerá tanto del transcurso del conflicto, si continúa enquistado o finaliza, como de la prórroga o no de las medidas del decreto anticrisis, que solo hasta junio tienen un coste aproximado de 5.000 millones de euros. Parte de las bajadas de impuestos decaerán este 31 de mayo, en concreto, la rebaja del IVA de la luz y del gas natural y el Impuesto Especial sobre la Electricidad, aunque las demás (las rebajas en los carburantes y en el Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica) se mantendrán hasta el 30 de junio. Por tanto, cabe esperar que la inflación registre una variación mayor en junio. El motivo del fin de las dos rebajas fiscales en la electricidad se debe a que su encarecimiento en abril de 2026 respecto al mismo mes del año anterior ha sido menor del 15% previsto en el decreto como condición a su continuación un mes más. No obstante, el Gobierno ya ha iniciado una ronda de contactos con los agentes sociales y con los sectores más afectados para prorrogar las medidas mas allá de junio, un escenario factible dada la evolución de la guerra. Si el escudo no se alarga, Funcas calcula que la inflación superará durante todo el verano el 4% y elevará la general del año al entorno del 3,6%. Los descuentos amortiguan la señal de precios Las medidas anticrisis han amortiguado la señal de precios en los productos energéticos, por lo que el repunte de la inflación se ha contenido. De hecho, España es el país europeo que más ha frenado la inflación bajando el IVA y los impuestos especiales a la energía. Hasta febrero, era precisamente la energía la que más aportaba a la reducción de la inflación al registrar variaciones negativas anuales, pero con el inicio de la guerra en Oriente Medio en marzo volvió a tasas positivas. Según refleja el INE, la inflación de los productos energéticos se disparó al 7,3% en marzo, pero ha ido desacelerándose al 6,6% en abril y al 6,2% en mayo por las rebajas fiscales, a pesar de que los precios originales han aumentado. La luz se ha encarecido en mayo en el mercado mayorista, tanto en comparación mensual como anual. En lo que va de mes, el MWh ha marcado un promedio de 54,3 euros, por encima de los 42,4 de abril y el triple que en mayo de 2025, cuando registró tan solo 16,9 euros el MWh por la fuerte generación con renovables. Lo mismo sucede con el gas, que ha marcado un precio de 46,2 euros el MWh en mayo de 2026 en el mercado mayorista, dos euros más que en abril y doce más que en mayo de 2025. Respecto a los carburantes, para los que se mantienen los descuentos en el IVA y en los impuestos especiales hasta el 30 de junio, las rebajas fiscales han hecho posible que España se sitúe entre los países más baratos de la UE. Según los últimos datos del boletín petrolero comunitario (del 25 de mayo), la gasolina y el diésel vendidos en España son los cuartos más baratos tras aplicar tasas, con 1,57 euros el litro y 1,69, respectivamente, solo por detrás de Malta, Polonia y República Checa. En cambio, si solo se tienen en cuenta los precios sin impuestos, España es el cuarto país con la gasolina más cara, solo por detrás de Francia, Países Bajos y Dinamarca. Por otra parte, la inflación interanual de los alimentos se ha reducido en mayo, contribuyendo también a la contención del IPC general. En concreto, los alimentos frescos se han encarecido un 3,3% anual este mes, frente al 4,6% registrado en abril, el 4,8% en marzo y por encima del 6% a principios de año. La traslación de las subidas de precios de la energía a los alimentos tarda en efectuarse unos seis meses, por lo que se observarán repuntes en la inflación de los alimentos a partir del otoño. El crecimiento de la inflación se ha mantenido estable en mayo gracias a la vigencia del paquete de medidas establecido por el Real Decreto 7/2026, de 20 de marzo. Según el dato adelantado este viernes por el INE, el Índice de Precios al Consumo (IPC) varió un 3,2% anual, igual que en abril, conteniendo así el impacto del conflicto en Oriente Medio en los precios españoles.
Las rebajas fiscales contienen la inflación en mayo en el 3,2%
El Gobierno estudia la prórroga del escudo anticrisis más allá de junio porque el shock energético continúa. Los descuentos en el IVA de la electricidad y el gas finalizan este 31 de mayo, pero se mantienen los de los carburantes












