Jaume MasdeuMadrid 29/05/2026 09:00 Actualizado a 29/05/2026 09:09 El paquete de medidas adoptado para hacer frente a la guerra de Irán mantiene su efecto en la contención de los precios. En el tercer mes del conflicto, en mayo, la inflación se ha mantenido al mismo nivel que en abril, un 3,2%, según el dato adelantado que ha facilitado el INE esta mañana. Una contención que se debe a tres factores: el paquete de ayudas aprobado por el Gobierno, todavía en vigor; a que no han subido los alimentos, que se han contenido cuando en mayo del año pasado subieron; y al peso de las renovables, que ha permitido que se contuviera el precio de la electricidad.Por otro lado, la inflación subyacente, la que no tiene en cuenta ni energía ni alimentos frescos, sí que subió una décima, hasta colocarse en el 2,9%.De esta manera, si el año arrancó con unos precios en vías de moderación para después sufrir los efectos de esta guerra, el paquete de rebajas fiscales para evitar una subida abrupta de la inflación está consiguiendo resultados. Ya en abril el IPC se moderó dos décimas, hasta el 3,2%, y ahora, en contra del pronóstico de los economistas, que esperaban una ligera subida.Este incremento no se ha producido por el efecto de estas medidas, pero son ayudas que ya a partir de este lunes van a empezar a desmantelarse. Es el caso del IVA reducido para la electricidad y el gas, y la tasa más reducida del impuesto sobre la electricidad, que vuelven a sus niveles normales, porque su evolución quedó por debajo del límite fijado. El resto de medidas, como las rebajas fiscales a las gasolinas, se mantiene hasta el 30 de junio. También se mantienen las ayudas a los agricultores y transportistas, así como los descuentos reforzados del bono social eléctrico.Otro elemento que ayuda a contener los precios es el peso de las renovables, que mitiga el impacto de la crisis energética global. En abril, por ejemplo, los precios de la electricidad incluso cayeron respecto al mismo mes del año anterior.Las rebajas que sí que decaen ya a partir del lunes son el IVA reducido para la electricidad y el gas, y la tasa más reducida del impuesto sobre la electricidad, porque su evolución quedó por debajo del límite que se fijó en el paquete de ayudas adoptadas por el Gobierno para hacer frente a la guerra. El resto de las medidas, como las rebajas fiscales a las gasolinas, se mantiene hasta el 30 de junio.De cara a futuro, se espera un incremento progresivo de la inflación hasta el verano, cuando superará el 4% para después moderarse progresivamente. Funcas por ejemplo, prevé que la media del año se sitúe en el 3,4%. Un pronóstico, sin embargo, sobre la base de la reapertura del estrecho de Ormuz y sujeto, por tanto, a muchas incertidumbres.Redactor jefe de la sección de Economía de La Vanguardia