Las consecuencias económicas de la guerra en Irán comienzan a permear sobre la economía. La crisis energética provocada por el bloqueo del estrecho de Ormuz presiona de nuevo sobre los precios y dispara la inflación dos décimas, hasta el 3,2% en mayo, su nivel más alto desde septiembre de 2023, ante las subidas de los combustibles y el impacto del transporte y las cadenas de suministro. El dato preliminar publicado este martes por Eurostat, la oficina de estadísticas europea, arroja que los productos energéticos se encarecieron un 10,9%, una décima más con respecto al mes anterior y el doble del observado en marzo (5,1%), el primer mes que ya registró el impacto del conflicto en Oriente Próximo. Tras la energía, el IPC de los alimentos frescos fue la partida que registró el mayor incremento (+4,2%), si bien es cuatro décimas inferior a la contabilizada en abril. Le sigue servicios, que repunta medio punto, hasta el 3,5%, mientras los alimentos procesados, el alcohol y el tabaco disminuyen en la misma proporción (1,1%). En cambio, los bienes industriales no energéticos retroceden una décima (0,9%). Con todo, la tasa subyacente, que excluye los alimentos más volátiles como la energía y los alimentos, se ha elevado tres décimas en mayo, desde el 2,2% observado un mes antes. En ambos casos, ambos datos están por debajo de las estimaciones de mercado. Este dato es el que toma como referencia el Banco Central Europeo (BCE) a la hora de tomar decisiones de política monetaria. El avance general de precios de los últimos meses respalda una posible subida de tipos de interés en su cita de la próxima semana. En el momento actual, la tasa de referencia del dinero se encuentra en el 2%. Las actas del encuentro de abril recogen que el organismo apostó por contar con más información antes de tomar una decisión al respecto. Entre las cuatro grandes economías, España es el país con la tasa con mayor inflación con un avance de precios armonizado del 3,6%, por encima del 3,3% contabilizado en Italia, el 2,8% observado en Francia y el 2,7% de Alemania. Sin embargo, es Bulgaria -que adoptó el euro el pasado mes de enero- el país que encabeza la clasificación con un 6,3%. Le siguen Lituania (5,1%), Grecia (5%), Croacia (4,9%), Luxemburgo (4,5%), Bélgica (4,1%), Eslovaquia y Eslovenia (4%), Chipre y Austria (3,7%), Irlanda (3,5%), Letonia y Países Bajos (3,4%) e Italia (3,3%). Solamente cinco países registran un IPC por debajo del promedio de la eurozona. Se trata de Portugal (3,1 %), Finlandia (3%), Francia (2,8%), Alemania (2,7%) y Malta (2,1%).En la revisión de las previsiones correspondiente a marzo, el organismo encabezado por Christine Lagarde revisó al alza la cifra de IPC para el conjunto de 2026. En concreto, su cálculo de inflación para este año se eleva siete décimas hasta el 2,6% y rebaja tres el de PIB hasta el 0,9%. Eso, en su escenario central, porque en el más severo -si la guerra se alarga y el estrecho de Ormuz sigue bloqueado- la inflación se dispararía hasta el 4,4% y la economía prácticamente se estancaría al crecer solo un 0,4%.
La inflación de la eurozona repunta al 3,2% en mayo por la guerra en Irán y allana el camino al BCE para una subida de tipos
El mercado descuenta que el organismo moverá ficha con el precio del dinero en su cita de la próxima semana.
La inflación eurozona sube al 3,2% en mayo (energía +10,9%); el BCE subirá tipos la próxima semana. Managers tech enfrentan costos cloud más altos y potencial contracción de capex IT si escala el conflicto (escenario severo: inflación 4,4%).












