Seis meses después del último movimiento de tipos, y casi tres años después de la última subida, el Banco Central Europeo ha movido al alza el precio del dinero, y lo hace convencido de que la guerra de Irán está acercando la estanflación a la economía de la zona euro peligrosamente. El BCE ha actualizado en esta reunión el cuadro de previsiones macroeconómicas, y si ya fue, en marzo, el primer banco central en asumir que el conflicto en Oriente Medio era una amenaza seria para la estabilidad económica de la eurozona, ahora confirma que sus temores no eran infundados, ya que ha vuelto a incrementar las previsiones de inflación y a recortar las de crecimiento del PIB.Si en marzo disparó la estimación de inflación para 2026, y la llevó del 1,9% (previsión de diciembre) al 2,6%, ahora ha vuelto a aumentar esta previsión y la deja en el 3%, 4 décimas más que hace tres meses. Para 2027, la estimación aumenta 3 décimas, y pasa del 2% que esperaba en marzo, al 2,3% que prevé ahora, mientras que, de cara a 2028, el 2,1% previsto en marzo se reduce ligeramente, hasta el 2%.

La estimación de PIB también ha empeorado: el crecimiento del 0,9% que esperaba en marzo será todavía más débil, y queda ahora en el 0,8%; para 2027 ahora estima que el PIB crezca un 1,2%, una décima por debajo de la estimación de marzo, mientras que para 2028 se espera un 1,5%, unas décimas por encima de lo que veía hace tres meses.