Un 70% del Consejo de Gobierno ha apoyado ya p�blicamente el alza de 25 puntos b�sicos en el precio del dinero, hasta el 2%.El Banco Central Europeo (BCE) ha agotado su paciencia para mirar desde la barrera el impacto econ�mico de la guerra de Ir�n y del cierre del estrecho de Ormuz. La crisis energ�tica derivada de este conflicto golpea ya la inflaci�n de la zona euro y la autoridad monetaria tomar� cartas en el asunto elevando esta semana los tipos de inter�s en 25 puntos b�sicos, hasta el 2,25%.La instituci�n que preside Christine Lagarde lleva tiempo anticipando este movimiento. Aunque dej� pasar las reuniones de marzo y de abril apelando a la "buena posici�n" en la que se encontraban los tipos de inter�s, la guerra dura ya lo suficiente como para considerar que es necesario actuar. Con su movimiento, el BCE afrontar� la primera alza en los tipos de inter�s desde septiembre de 2023, hace ya casi tres a�os."Endurecer la pol�tica monetaria es inevitable. Ha sido parte de nuestro escenario base desde marzo y, lamentablemente, la evoluci�n de los acontecimientos no nos ha sorprendido positivamente", explica Peter Kaim�r, gobernador del Banco Nacional de Eslovaquia.ApoyoCualquier cosa que no sea una subida del precio del dinero esta semana ser�a una absoluta sorpresa. Alrededor de un 70% de los 27 miembros que conforman el Consejo de Gobierno del BCE se han pronunciado a favor del endurecimiento de las tasas en esta reuni�n y el resto simplemente ha mantenido un mensaje ambiguo.Tanto es as� que una parte relevante del �rgano de decisi�n de la autoridad monetaria ya apostaba por elevar los tipos en la pasada reuni�n, aunque finalmente se les convenci� de esperar un poco m�s."Las perspectivas parecen indicar que es necesario recalibrar la pol�tica monetaria para contrarrestar los riesgos de tensiones inflacionarias persistentes", reconoce Fabio Panetta, gobernador del Banco de Italia y uno de los miembros m�s representativos del ala m�s cauta del BCE, tambi�n conocidos como palomas. En la misma l�nea se pronuncia Yannis Stournaras, gobernador del Banco de Grecia y tambi�n adscrito a este grupo de palomas monetarias, que indica: "Por la credibilidad del BCE y de la funci�n de c�mo reaccionamos ante los cambios en la inflaci�n, es probable que subamos los tipos de inter�s en junio".El BCE quiere evitar llegar tarde, como entiende que ocurri� en el �ltimo episodio inflacionario hace ya cinco a�os. Por ese motivo, y a falta de avances relevantes en las negociaciones de paz en la regi�n, actuar� ahora aunque la preocupaci�n no est� tanto en los datos actuales, como en la posibilidad de que los precios se descontrolen en el medio plazo."El riesgo de que las expectativas de inflaci�n se desanclen [al alza respecto al objetivo del 2% del BCE] est� aumentando", indica Isabel Schnabel, miembro del Comit� Ejecutivo del BCE y considerada m�xima representante del ala dura de la instituci�n monetaria, los llamados halcones.Dudas sobre la segunda alzaPero m�s all� de que la subida de los tipos de inter�s de esta semana est� pr�cticamente grabada en piedra, todos los focos estar�n pendientes de las se�ales que pueda mandar Lagarde en su rueda de prensa respecto a futuros movimientos. Porque aunque todav�a no existe consenso sobre las decisiones a tomar en las pr�ximas reuniones, es extraordinariamente raro que la autoridad monetaria realice una subida de los tipos de inter�s que no vaya acompa�ada de nuevos ajustes."Despu�s del primer movimiento, tendremos que recopilar m�s datos y no vernos forzados por la necesidad de actuar de nuevo inmediatamente. Creo que es m�s probable que veamos una segunda subida de tipos que no, pero no estoy en posici�n de decir si ser� en julio, en septiembre o en octubre", indic� Gediminas Simkus, presidente del Banco de Lituania, en una entrevista reciente.Solo en 2011, en el famoso momento Trichet, se ejecut� una subida de tipos que r�pidamente se revirti� con la llegada de Mario Draghi a la presidencia. En ese momento, aquella alza se consider� un error monetario que los miembros del Consejo de Gobierno est�n convencidos de que no est�n repitiendo en la actualidad, aunque algunos analistas, como los de Bank of America, han dado la voz de alarma.