Había pocas opciones para la sorpresa. El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves elevar los tipos de interés 25 puntos básicos, hasta el 2,25%, rompiendo una tendencia inalterada desde septiembre de 2023. La crisis de precios que ha provocado la guerra de Irán, que iniciaron Donald Trump y Benjamin Netanyahu, también va a tener como consecuencia más dificultades para las familias y las empresas a la hora de pagar sus deudas, ya que las hipotecas y los créditos van a ser más caros.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha advertido que el conflicto de Oriente Medio está causando “el aumento de los precios de la energía, que elevará aún más la inflación durante el verano y la mantendrá claramente por encima del objetivo hasta la primera mitad de 2027”. Lagarde ha asegurado que “el mayor riesgo hubiera sido no tomar esta decisión porque la inflación se podría descontrolar. Así las personas pueden tomar sus decisiones de inversión, financiación y negociación salarial a la luz de este compromiso para restablecer la estabilidad de precios”.
El consejo de gobierno del BCE asegura que con la decisión tomada este jueves “mantiene una posición adecuada para gestionar la incertidumbre generada por la guerra” en un contexto “con riesgos al alza para la inflación y riesgos a la baja para el crecimiento económico”.












