El Banco Central Europeo (BCE) ha subido este jueves los tipos de interés 25 puntos básicos, hasta el 2,25 %, con el objetivo de controlar la inflación, una medida que encarece el precio del dinero y repercute directamente en la economía de las familias, las empresas y el Estado.

Aunque las decisiones de política monetaria de los bancos centrales pueden parecer lejanas, su impacto se deja sentir en el día a día de la ciudadanía, desde el coste de las hipotecas hasta el acceso al crédito o la rentabilidad del ahorro.

El giro de la política monetaria del organismo dirigido por Christine Lagarde se trasladará al euríbor, principal referencia de las hipotecas variables en España, que podría repuntar por encima del 3 % como apunta el experto del Instituto Español de Analistas (IEA), Javier Santacruz, lo que elevará la carga financiera de los hogares.

Según la asociación de usuarios financieros Asufin, una revisión del euríbor supondría un aumento de más de 42 euros mensuales por cada 100.000 euros en una hipoteca a 25 años, lo que en un préstamo de 300.000 euros elevaría la cuota en torno a 120 euros al mes.

La subida de tipos también afectará a la firma de nuevas hipotecas a tipo fijo, al elevar las referencias de mercado que utilizan los bancos para fijar su precio.