Este jueves el Banco Central Europeo se reúne para actualizar su política monetaria, en una reunión importante, por la expectativa de que el organismo aumentará los tipos de interés por primera vez desde septiembre de 2023, en este caso, para intentar frenar el aumento de inflación que ha generado la guerra de Irán, y también porque el organismo actualizará su cuadro de previsiones macroeconómicas por primera vez desde marzo. En aquel momento, hace tres meses, el BCE ya reaccionó al conflicto en Oriente Medio con un aumento importante en las estimaciones de inflación, y con un recorte de la previsión de crecimiento del PIB. Ahora se espera que la estimación de IPC se pueda aumentar todavía más, sin un final a la vista de la guerra de Irán, y se asume que el BCE va a aumentar los tipos 25 puntos básicos este jueves, lo que dejará el tipo de facilidad de depósito en el 2,25%, el tipo principal de refinanciación en el 2,40%, y la facilidad marginal de crédito en el 2,65%. El último dato de inflación en la zona euro confirma que la amenaza es real, y que el BCE va a tener que ponerse manos a la obra para intentar contener el avance de los precios en la región. El dato de mayo reflejó un incremento del 3,2% interanual, muy por encima del objetivo del 2% que mantiene el banco central, y una cifra que supera el 2,6%, de media, que espera el organismo para el año 2026. El precio del petróleo sigue sufriendo las consecuencias del cierre del Estrecho de Ormuz, y ya desde hace meses los analistas y el propio banco central han advertido del peligro potencial que supone esto por la posibilidad de que desencadene nuevas presiones inflacionistas.
El BCE subirá los tipos por primera vez en 3 años para contrarrestar una inflación que ya asoma la cabeza
Este jueves el Banco Central Europeo se reúne para actualizar su política monetaria, en una reunión importante, por la expectativa de que el organismo aumentará los tipos de interés por primera vez desde septiembre de 2023, en este caso, para intentar frenar el aumento de inflación que ha generado la guerra de Irán, y también porque el organismo actualizará su cuadro de previsiones macroeconómicas por primera vez desde marzo. En aquel momento, hace tres meses, el BCE ya reaccionó al conflicto en Oriente Medio con un aumento importante en las estimaciones de inflación, y con un recorte de la previsión de crecimiento del PIB.










