La inflación se ha mantenido en junio en el 3,2%, lo que supone la misma tasa por tercer mes consecutivo, gracias en buena parte al paquete de ayudas en vigor por la guerra de Irán. Un paquete de rebajas fiscales que hoy el Consejo de Ministros tiene que renovar.En este mes, los carburantes, que han sido la principal presión al alza de los precios en estos últimos meses, moderan su impacto, y tiran a la baja de la inflación. Aquí contribuye la rebaja del IVA de los carburantes todavía en vigor. En cambio, el precio de la electricidad aumenta y provoca un aumento del IPC. Aquí se nota la desaparición de las ayudas fiscales, que ya se retiraron en junio. Por su parte, el gas también sube.El Gobierno calcula que su plan de ayudas, que se aplica desde el 20 de marzo, ha permitido rebajar un punto porcentual la inflación general. Por otro lado, la inflación subyacente, la que no tiene en cuenta ni energía ni alimentos frescos, se ha moderado una décima y se ha situado en el 2,9%. Aquí ha ayudado la moderaciónde algunos servicios turísticos. Redactor jefe de la sección de Economía de La Vanguardia