Por 29/06/2026 - 09:00 Actualizado: 29/06/2026 - 09:21 La inflación de España sigue anclada por encima del 3% pese a la caída del precio de los combustibles. El motivo es que el Gobierno está empezando a levantar las ayudas fiscales que puso en marcha al inicio de la guerra en Oriente Medio, lo que está compensando la bajada del gasóleo y la gasolina en los surtidores. En concreto, el IPC se situó en junio en el 3,2% en tasa interanual, la misma cifra que en el mes de mayo y dos décimas por debajo del pico que se registró en marzo, según el dato adelantado este lunes por el INE. Lo que cambia es la composición de la subida de los precios, ya que esta vez los carburantes moderan su contribución positiva, mientras que la electricidad sube tras el final de las rebajas del IVA. En total, la inflación de la energía escaló hasta el 6,7%, desde el 5,9% registrado en mayo. Una subida que responde principalmente al final de los beneficios fiscales y que acerca la subida del precio de la energía a niveles próximos a los del pico de esta crisis de precios, que fue del 7,3% en marzo. El Gobierno anunciará este lunes el contenido del nuevo decreto de medidas para frenar la inflación, ya que las rebajas aprobadas hasta ahora vencen el martes. La mejor noticia es que la inflacion subyacente, que excluye energía y alimentos frescos, bajó una décima en julio, hasta el 2,9%. Esto significa que las subidas de precios de la energía no se están trasladando con intensidad al resto de bienes y servicios. Esta contención de los precios probablemente responda a que las empresas prevén que el shock de costes sea transitorio y, por lo tanto, estén optando por absorber este mayor gasto en sus márgenes de beneficio. La inflación de los alimentos sin elaboración bajó en junio hasta el 2,6% y la del conjunto de alimentos y bebidas, hasta el 2,1%. Se trata de la inflación más baja en la alimentación desde octubre del año 2011, en los primeros compases de la crisis inflacionista. El precio de los servicios también se moderó levemente en junio, hasta el 3,9%, dos décimas menos que en mayo. En cualquier caso, la inflación de los servicios sigue siendo muy alta (duplica el objetivo del BCE), lo que señala que siguen existiendo importantes tensiones inflacionistas en el mercado. [Última hora. Próxima ampliación] La inflación de España sigue anclada por encima del 3% pese a la caída del precio de los combustibles. El motivo es que el Gobierno está empezando a levantar las ayudas fiscales que puso en marcha al inicio de la guerra en Oriente Medio, lo que está compensando la bajada del gasóleo y la gasolina en los surtidores.