Algunos acontecimientos deportivos trascienden al deporte. El Mundial es, sin duda, uno de ellos. Con él, algo cambia. Se nota en las calles, hay una energía distinta. El fútbol es el centro de todo. Las conversaciones pasan a ser monotema, los planes se adaptan y los horarios se ajustan. Pocas cosas en el universo tienen el poder de reunir a tanta gente con una ilusión compartida. Es un paréntesis en el que todos nos ponemos la camiseta de nuestra selección. La fuerza del Mundial es un sentimiento colectivo de pertenencia que une a todo un país. Para los que amamos el fútbol, los que se acercan a él solo cada cuatro años, para los niños que sueñan con sus ídolos o para la gente mayor nostálgica e ilusionada.Cuando se acerca un gran torneo, hablamos de descartes, de favoritos, de sistemas, de futbolistas decisivos o de jóvenes promesas. Es normal. El fútbol hoy en día se analiza con estadísticas. Pero que hay una parte que no se puede definir; lo emocional. Como deportista sé que el Mundial no es solo ese mes de competición. Te acompaña años antes de empezar. Está presente en cada entrenamiento, en cada decisión de futuro y lo utilizas como motivación en momentos duros. Cuando llega, sientes que llevas muchísimo tiempo preparándote para ese acontecimiento.Por eso tengo tantas ganas de ver este Mundial. Y, especialmente, de ver a España. Con esta selección, lo que me apetece es sentarme en el sofá, frente a la televisión y verla jugar. Es un equipo valiente, atrevido, con personalidad... Un equipo que transmite alegría. Y en este fútbol de élite donde la presión es enorme y las expectativas constantes, esos atributos tienen un valor inmenso.Hay selecciones que compiten bien; otras que, además, consiguen enganchar al espectador. Para mí, España es una de ellas. Cuando juega, pasan cosas. Es un equipo que asume riesgos y quiere ser protagonista. Eso, independientemente del resultado, siempre merece la pena. Además del talento, han conseguido conectar con la afición.Me gusta la mezcla. Jugadores experimentados, que saben lo que supone vivir un torneo así y mantener el foco cuando el ruido aumenta; capaces de guiar y acompañar a los más novatos. Esa generación joven que juega con descaro y sin tapujos, con la confianza del que todavía no ha aprendido a dudar de sí mismo. Con energía y frescura, sin complejos y con la sensación de que todo es posible. Cuando ambas mentalidades conviven, están en armonía y equilibrio, crean un equipo muy peligroso.Muchos han esperado toda su vida hasta llegar aquí. Algunos disputarán su primer gran torneo. Otros saben que quizá sea su última oportunidad. Pero todos comparten la misma sensación: la de competir en el mayor escaparate. Representar a tu país ya es un privilegio enorme. Hacerlo en el torneo más importante a nivel de selecciones lo convierte en algo todavía más especial. Durante un Mundial sabes que no juegas solo por ti, ni siquiera solo por tu selección; sabes que juegas por un país entero, millones de personas que están empujando cada partido contigo.Queda mucho por recorrer. En un Mundial nunca hay garantías de nada. Esa es precisamente otra de las razones por las que nos apasiona. Todo puede cambiar en un instante. Lo único seguro es que durante las próximas semanas volveremos a vivir esas emociones. Hay muchas formas de hacer historia en el fútbol, pero muy pocas comparables a la de conquistar un Mundial. La estrella que aparece sobre el escudo es mucho más que un símbolo: es el recuerdo permanente de algo extraordinario. Esa estrella representa una generación y permanece ahí para siempre. Los jugadores cambian, los seleccionadores también, pero la estrella sigue recordando lo que se consiguió. ¡Que suene ya el himno!Mariona Caldentey es futbolista y campeona del mundo con España en el Mundial de 2023.
Lo extraordinario de un Mundial
Hay muchas formas de hacer historia en el fútbol, pero muy pocas comparables a la de intentar conquistar un Mundial. Porque la estrella que aparece sobre el escudo es mucho más que un símbolo: es el recuerdo permanente de algo extraordinario











