Vozinha, portero de Cabo Verde, la selección sorpresa del Mundial.Foto: EFE - SAM WASSONCada cuatro años el mundo encuentra una excusa para mirarse a los ojos. El Mundial es fútbol, sí, pero también es una feria de acentos, canciones y banderas compartiendo el mismo espacio. Sí, los resultados importan, también los goleadores y las hazañas deportivas, pero además regresamos siempre por las historias que nacen alrededor de la pelota en este magno evento.El torneo nos permite asomarnos a países que quizás nunca visitaremos y descubrir costumbres ajenas que, durante 90 minutos, no se sienten extrañas. El fútbol se convierte en...Por Daniel BelloPeriodista de la Pontificia Universidad Javeriana. Fue practicante de Pacifista entre 2020 y 2021. Desde el 2019 escribe sobre fútbol, política e historia en El Espectador. Tiene experiencia cubriendo paz, mundo y medio ambiente.Temas recomendados: