Tinita tiene 88 años, una enfermedad cardiaca, fallos renales, una dependencia del 83% que requiere una atención personalizada durante 24 horas y es víctima de violencia de género. Vive en una casa adaptada en el pueblo de Berció, en el concejo asturiano de Grado, que hoy, ocho años después de su divorcio, su exmarido quiere recuperar tras iniciar un procedimiento por desahucio contra ella.
A las diez de esta mañana se cumplía el plazo, pero esta vez Tinita ha tenido suerte porque se ha concedido un aplazamiento de diez días.
La negociación
Es el plazo que han conseguido tras una negociación entre abogados y ante la presencia de familiares y representantes del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Asturias que respalda y acompaña a Tinita en su lucha para mantenerse en su casa “de toda la vida”.
Los malos tratos y el divorcio













