Argentina, una mujer de 88 años residente en Grado (Asturias), podría verse en la calle este miércoles tras una demanda interpuesta por su exmarido. El hombre, al que tras el proceso de divorcio le fue adjudicada la propiedad de esta vivienda, fue condenado a nueve meses de prisión y una orden de alejamiento por violencia de género en 2021. PublicidadEl Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Asturias ha exigido la paralización inmediata del lanzamiento y denuncia que las administraciones competentes "aún no han conseguido una alternativa habitacional". La afectada cuenta con un alto grado de dependencia, ya que sufre demencia y un grave problema cardíaco por el que fue operada hace nueve años. Actualmente necesita cuidados constantes y no puede moverse por sus propios medios.Su hija, Marlene, explica a Público que el inmueble está adaptado por completo para poder asistir a su madre. "No come sola, no se ducha sola, no puede estar sola en ningún momento. Pusimos una cama al lado de la suya porque se despierta angustiada por las noches. Tiene personas que la asisten las 24 horas y este es el mejor sitio donde puede estar, su casa", denuncia. Está nerviosa y preocupada: "No sé qué puede pasar. Si se tiene que ir a una residencia, yo creo que no lo supera", añade.Desde el Sindicato de Inquilinas creen que debería haber intervenido la Consejería de Bienestar y la Consejería de Vivienda del Principado. Desde el Gobierno autonómico informan a este medio de que es el concejo de Grado el que está buscando una solución adecuada a la situación. "Si el desahucio se produce y la Policía interviene, la vida de nuestra compañera corre peligro. Si esto sucede, tanto la Justicia como el gobierno asturiano de PSOE e IU serán responsables de ello", advierten desde el Inquilinato. Además, han anunciado una convocatoria a las puertas del domicilio para intentar paralizar la orden. Marlene lamenta que se haya llegado hasta este extremo y asegura que su padre –y exmarido de su madre– "no pretende vivir en la casa". "Se la intentamos comprar, le propuse pagarle su apartamento actual… Me llegó a decir que la iba a vender, pero no a mí. Después de todo lo que le ha hecho pasar en vida, ¿por qué no la deja en paz?", cuenta.PublicidadLa problemática que ha derivado en este caso es compleja. La vivienda en la que actualmente vive Argentina es "la casa familiar" en la que vivía el matrimonio con sus hijas. En el proceso de divorcio, según explica la actual abogada de la mujer, la vivienda le fue adjudicada al exmarido "tras haber generado Argentina una deuda con él", que fue contrarrestada con la parte del inmueble.La hija denuncia que en este juicio "hubo una serie de problemas con los plazos que no les dejaron subsanar" y por los cuáles "su madre no pudo presentar un inventario de bienes". Al no hacerlo, "se tuvo en cuenta el del Marido, que asegura que ella tenía una deuda pendiente". La hija niega que fuera así. Tras este proceso, se produjo un "lanzamiento judicial derivado de una ejecución de títulos judiciales tras un divorcio".PublicidadMientras duró el proceso judicial, la afectada tuvo derecho al disfrute del domicilio, pero, ya en marzo, se enfrentó al primer lanzamiento. El de este miércoles será el segundo. La abogada que está llevando el caso explica que "se está buscando una residencia para que pueda ser atendida lo antes posible", pero que previsiblemente este miércoles no estará disponible la plaza."Mi madre llora, tiene miedo cuando está sola. Cuanto más avanza la demencia, más necesita el contacto de los demás. Si la mueven de sitio ahora, se vería completamente desubicada, sin la gente que ya conoce y la cuida, sin la alimentación que le damos porque tiene problemas gastrointestinales. No la puedes tener todo el día sentada en un sofá con gente desconocida, que es como estaría en una residencia", defiende.Sesenta años de malos tratosLos hechos que se detallan en la sentencia por violencia de género contra el agresor de Argentina dan fe de la "historia de terror" que relata su hija. Describe la convivencia con su padre como "absolutamente traumática", al igual que los años posteriores a presentar la primera denuncia: "Todo empezó el día 9 de enero de 2020, cuando ya no me quedó más remedio que llamar a la Guardia Civil porque aquello era insostenible. A partir de ahí, se decretó la orden de alejamiento y todo lo que vino después"."El acusado llegó a amenazar con matar a su mujer en presencia de sus hijas y decía que D.ª Argentina era un mueble y no valía para nada", dice el texto legal, que reconoce que, desde el comienzo del matrimonio, el acusado "maltrató física y psicológicamente a su esposa", "golpeándola en varias ocasiones" y "negándola salir de casa sin su permiso". Estas agresiones se "intensificaron" tras la intervención quirúrgica de la afectada."Él nos amenazaba con matarnos y a mí me acusó, incluso en el juicio, de haberle echado de su casa", explica Marlene. La hija asegura que, tras hacerse público el caso, cada vez que salía una noticia relacionada con su caso, "recibían amenazas": "Tenía mucho miedo de dejar a mi madre sola. Los primeros años tras el divorcio fueron los más duros. Incluso recibía los requerimientos judiciales en otra dirección para que no supiera dónde vivía".
Una anciana con demencia afronta su desahucio a manos de su expareja y agresor: "Su vida corre peligro"
Tras un proceso de divorcio, el inmueble pasó a manos de su exmarido, condenado por violencia de género en 2021.












