"No sab�is con qui�n est�is hablando. �No vais a tener una vivienda de protecci�n en vuestra vida!". Con esta amenaza zanj� la casera de Pilar y Manuel la negociaci�n sobre las condiciones de alquiler de su vivienda. Se refer�a la mujer a que no podr�n acceder a una de las viviendas de protecci�n de las miles de casas planeadas dentro del megaproyecto urban�stico Valgrande, en Alcobendas, al norte de Madrid. Y s�, ciertamente los inquilinos no sab�an qui�n era la mujer o qu� cargo ocupa para ir repartiendo pisos, siendo que las obras apenas han empezado; les llam� la atenci�n, eso s�, que recurriese a esa advertencia en una crisis de accesibilidad como la actual y teniendo en cuenta que su marido es propietario de una vivienda protegida desde 2010, que la mantiene en r�gimen de alquiler y que durante a�os ha cometido fraude para sortear la limitaci�n de renta que establece la comunidad.La an�cdota de Pilar y Manuel (que prefieren que no utilicemos sus nombres reales) resume bien lo que ha sido y lo que podr�a ser la vivienda de protecci�n p�blica en Espa�a: decenas de miles de personas durante d�cadas han tenido la oportunidad de acceder a una casa con precios de compra o arrendamiento inferiores a los del mercado libre merced a las arcas p�blicas y ahora otras decenas de miles conf�an en que esta pueda ser tambi�n la v�a para conseguir un techo asequible m�s pronto que tarde.El Gobierno ha situado la vivienda protegida como el pilar de su pol�tica para aliviar la emergencia habitacional en la que est� sumido el pa�s y hacer frente a las dificultades que una gran parte de la poblaci�n -familias vulnerables, j�venes y cada vez m�s hogares de renta media- tiene para conseguir un hogar. El Ministerio que dirige Isabel Rodr�guez se ha propuesto incrementar el parque p�blico desde el p�rrico 2,5% en el que estaba y, aunque en estos �ltimos a�os han conseguido superar ligeramente el 3%, esta cifra es a�n rid�cula en comparaci�n con el 8% que marca la media europea o con el nivel de otros lugares como Pa�ses Bajos (30%), Suiza (25%) o Austria (24%).
El espejismo de la vivienda protegida: cambiar un modelo que cada vez protege menos y es menos p�blico
"No sab�is con qui�n est�is hablando. �No vais a tener una vivienda de protecci�n en vuestra vida!". Con esta amenaza zanj� la casera de Pilar y Manuel la...









