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Vigilancia permanente

La vecina de enfrente informaba al propietario de cualquier visita al domicilioLa inquilina en Y ahora Sonsoles.TRESBActualizado Mi�rcoles,

mayo

11:02En los �ltimos a�os, el acceso a la vivienda en muchos municipios de Espa�a se ha convertido casi en una misi�n imposible. El alto precio de la vivienda, la poca oferta disponible o las condiciones abusivas de los caseros en el caso del alquiler han convertido en una odisea la b�squeda de un hogar.Buena prueba de ello ha sido el testimonio de Juls, una joven de 34 a�os, que ha vivido un infierno en un piso c�ntrico de Madrid debido a las cl�usulas impuestas por su arrendador. En Y ahora Sonsoles, la mujer ha contado que el propietario de la vivienda no le permit�a la entrada de chicos a la vivienda y contaba con la ayuda de la vecina de enfrente para enterarse si ella lo estaba cumpliendo."Hab�a cl�usulas en el contrato de que no pod�an entrar chicos a casa. No pod�a fumar, no pod�a hacer fiestas. Yo estaba como si fuera un Airbnb alquilado de vacaciones y as�", ha explicado sobre las condiciones."No pod�amos quedar porque estaba la vecina de enfrente, do�a Eulalia, que nos controlaba todo. Si ve�a entrar a un hombre, lo contaba al d�a siguiente. Era como estar en un reality", ha a�adido.El motivo por el que firm� el contratoEn la mesa de debate de Y ahora Sonsoles han cuestionado que Juls no estaba obligada a firmar el contrato y que ella misma hab�a aceptado esas condiciones. Si no las quer�a, pod�a haber renunciado a esa vivienda."Yo firm� el contrato para cumplir el sue�o de vivir en Madrid, en pleno centro, en Malasa�a. Eran 650 euros una habitaci�n, que era como un zulo. Y un cuadradito de nada el sal�n, que si entr�bamos cinco, cuatro se ten�an que ir fuera. Era muy peque�o, pero era mi sue�o", ha a�adido, antes de dejar claro que ya ha abandonado la vivienda."Ahora estoy en Ciempozuelos, pago nada y mucho menos y con un hombre. Ahora mando yo", ha concluido.