Caf� SteinerMe gusta lo que el Papa dice sobre la inmigraci�n. Qu� gran contraste con ese acuerdo entre Vox y el PP de Extremadura para suprimir la agencia extreme�a de cooperaci�n al desarrolloLe�n XIV, en la misa del Corpus en Cibeles.Actualizado Domingo,

junio

22:52Audio generado con IAMe gusta este Papa. Sonr�e a menudo, es cercano y cordial. Proyecta una Iglesia que acoge y dialoga, no una que impone. Me gusta lo que ha dicho sobre la inteligencia artificial. Su aproximaci�n humanista a esta tecnolog�a coincide plenamente con lo que la Uni�n Europea intenta defender, dentro y fuera de Europa. Me gusta tambi�n c�mo le ha parado los pies a Trump: en voz baja y con humildad, como se puede permitir quien habla desde la solidez de sus principios y valores.Me gusta lo que el Papa dice sobre la inmigraci�n. Qu� gran contraste entre este Papa estadounidense que hizo de Per� el lugar donde plasmar su fe y ese acuerdo entre Vox y el PP de Extremadura para suprimir la agencia extreme�a de cooperaci�n al desarrollo con el argumento de �extreme�os primero�.Hubo un tiempo en el que la derecha se enorgullec�a de presentarse como adalid de un �conservadurismo compasivo� de fuerte raigambre religiosa. Hoy, sin embargo, lo que domina en sus discursos p�blicos es un �conservadurismo punitivo� que trata a los inmigrantes como criminales, potenciales delincuentes, amenazas a nuestros valores o, en el mejor de los casos, a seres inferiores a los que no tenemos m�s remedio que aceptar como mano de obra barata para no tener que limpiar nuestras casas y cuidar a nuestros hijos y mayores, pero en ning�n caso conceder derechos iguales. �Caben la prioridad nacional y el conservadurismo punitivo dentro de esa Iglesia compasiva que el Papa nos presenta estos d�as?Me gusta ver a tanta gente celebrar su fe, sentirse orgullosa de sus creencias y ser feliz comparti�ndolas. Es fant�stico, en especial en tiempos de epidemias de odio, soledad y ansiedad provocadas por las redes sociales, ver tantos j�venes comprometidos con sus ideas y sus valores. Me parece bien que el Estado en todos sus niveles se vuelque en acoger al Papa: son millones los espa�oles que se definen como cat�licos y esta visita es un gran momento para ellos y su fe. Solo deseo que la visita concluya con un peque�o recordatorio por parte del Papa de que los valores y creencias religiosos -especialmente en el �mbito moral y sexual- son propios y se practican hacia dentro, no se imponen a los dem�s, y un escueto mensaje del Estado realzando que solo los derechos y deberes que se expresan en la Constituci�n son de obligado cumplimiento, para todos.