Barcelona ha alcanzado este 2026 su cifra de población más alta en cuatro décadas. Ya son 1,73 millones las personas que comparten un espacio común en la ciudad. Este crecimiento demográfico conlleva una necesidad de vivienda, pero el mercado es actualmente incapaz de responder a la demanda. A esta realidad hay que añadir, además, otros factores, como que un 40 % de los hogares de alquiler destinan casi la mitad de sus ingresos a pagarlo, o que cada vez existen más hogares unipersonales. Un parque de viviendas envejecido, con un 87 % de los edificios construidos antes de 1980, tampoco ayuda a responder a esta necesidad.Aunque la vivienda es un derecho fundamental, algunas personas la entienden también como un valor patrimonial seguro en tiempos de incertidumbre, y para otras se convierte en un activo mercantil clave para la economía. Esta triple naturaleza de la vivienda genera una serie de tensiones que la ciudad está tratando de resolver de forma activa. Para ello, el Ayuntamiento ha impulsado el Pla Viure, una hoja de ruta que pretende equilibrar estas fuerzas y garantizar el derecho a permanecer en Barcelona. Cuatro ejes de actuaciónEl Ayuntamiento ha impulsado el Pla Viure con la finalidad de garantizar un modelo universalista de acceso a una vivienda adecuada y digna para el conjunto de la población, con especial atención a las personas en situación de vulnerabilidad. Para lograrlo, se han establecido cuatro ejes transversales con una serie de acciones vinculadas. En primer lugar, se quiere ampliar el parque de vivienda asequible. Este aumento del parque público debería facilitar el cumplimiento del objetivo de solidaridad urbana definido por la Ley 18/2007 del derecho a la vivienda en Catalunya, que fija en un 15 % del total las viviendas destinadas a políticas sociales. Ya se ha identificado un potencial de 27.264 viviendas protegidas en solares y ámbitos de transformación, especialmente en los distritos de Sant Martí, Sant Andreu y Sants-Montjuïc. El Pla Viure tampoco deja de lado la atención a la vulnerabilidad y el reto demográfico. Con un 31,6 % de hogares unipersonales, el plan se adapta a las nuevas realidades estableciendo reservas específicas de adjudicación: un 30 % para jóvenes, un 10 % para hogares monoparentales y un 5 % para personas con discapacidad. Además, se ha creado un protocolo específico para proteger los derechos de niños, niñas y adolescentes ante la pérdida de la vivienda. El tercer eje, rehabilitar para la vida, tiene como gran prioridad la rehabilitación de un parque envejecido para garantizar la seguridad estructural y la accesibilidad. Con el horizonte puesto en 2033, se prevé alcanzar las 7.560 viviendas rehabilitadas en barrios vulnerables y la instalación de ascensores en 600 edificios. Por último, se quiere crear un sistema público de vivienda. Este último eje transversal apuesta por una gestión social centrada en las personas, en la que se promueve la creación de comunidades vecinales y se refuerza la disciplina en materia de vivienda frente a usos anómalos, como los pisos turísticos ilegales o el acoso inmobiliario. Acciones y alianzasEl Pla Viure es también un plan de acción a medio y largo plazo. De hecho, desde la declaración de Barcelona como zona tensionada en 2023, la ciudad ha liderado la política internacional de vivienda mediante la alianza Mayors for Housing, que ha reclamado a Europa fondos estables para movilizar 300.000 millones de euros anuales destinados a vivienda asequible. Esta ambición internacional ya se ha traducido en importantes hitos locales. Así, durante este mes de mayo se ha realizado la cuarta entrega de viviendas de Illa Glòries, la promoción más grande de la ciudad, con 238 viviendas. También se ha llevado a cabo la entrega de llaves de la promoción de Binèfar, 26, y las primeras entregas de llaves de 167 viviendas de alquiler asequible de la promoción Illa Acer, con un total de 234 viviendas que se irán entregando progresivamente. En mayo se alcanzó el hito de las 2.000 llaves entregadas durante el mandato. Para mantener este ritmo, el Pla Viure subraya la necesidad de seguir colaborando mediante diferentes fórmulas, que van desde la promoción delegada con entidades sin ánimo de lucro (Convenio ESAL) y cooperativas, hasta sociedades mixtas como Habitatge Metròpolis Barcelona (HMB), así como las promociones propias del Ayuntamiento gestionadas a través del IMHAB o la política de adquisiciones en el mercado libre, ejerciendo el derecho de tanteo y retracto. Horizonte 2027El Pla Viure reafirma el compromiso de multiplicar la inversión pública para equipararla a los estándares europeos. De cara a 2027, Barcelona se ha fijado cuatro grandes indicadores de éxito: consolidar un parque público de 15.000 viviendas, entregar las llaves de 3.000 nuevos hogares, sumar 5.000 viviendas más en producción (en obras o en proyecto) y garantizar suelo movilizado para iniciar la construcción de 10.000 viviendas adicionales.