Urbanistas, arquitectos y promotores ven margen para lograr más pisos alrededor de la capital catalana, pero advierten de que 32 localidades están saturadas
Europa lleva ya años explorando todas las fórmulas posibles para tratar de al menos aliviar la crisis de vivienda. Y eso incluye también buscar espacio para nuevas viviendas. Países Bajos ha puesto a una militar al frente de la cartera para construir 100.000 viviendas al año, mientras que Reino Unido se ha propu...
esto crear siete nuevas ciudades que alberguen entre 15.000 y 40.000 casas cada una. En España, la política de vivienda está en manos de las comunidades. Y Cataluña también busca espacio para encajar nuevos hogares a la vez que trata de frenar la actividad de los grandes fondos. La propuesta del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, para densificar zonas ya construidas ha generado airadas reacciones en las redes sociales que los expertos buscan situar en el debate urbanístico sobre la ciudad compacta frente al modelo extensivo de la caseta i l’hortet. ¿Han llegado a su techo las ciudades más demandadas de Cataluña? Algunas, sí. Pero la mayoría, según los expertos consultados, aún tiene recorrido.
Illa lanzó en septiembre un plan de vivienda que, entre otras cosas, preveía elevar la densidad en 69 áreas estratégicas para crear 240.000 pisos. “Hay que densificar tanto como podamos, siempre con criterios de sostenibilidad, porque necesitamos vivienda”, insistió recientemente en una entrevista en El Periódico. Esa propuesta generó todo tipo de críticas desde la oposición e incluso memes en las redes sociales, que le recordaban que municipios como L’Hospitalet de Llobregat están entre las ciudades más densas de Europa. Hay consenso de que precisamente esa ciudad debería quedar al margen de estos planes. Pero, en cualquier caso, densificar no es sinónimo de masificar. “No tiene nada que ver. La densificación mejora la eficiencia urbana, permite tener más proximidad de los servicios, tener un transporte público eficaz, da más actividad económica y social… La masificación denota un cierto desorden y no hay equilibrio urbano”, sostiene el decano del Colegio de Arquitectos de Cataluña, Guillem Costa Calsamiglia.






