Si lo más habitual en un parque de atracciones es llevarse a la boca una hamburguesa con patatas fritas en la breve parada entre la montaña rusa y cualquier otro ingenio para alucinarse, esta idea de comida rápida podría cambiar. Así se lo ha propuesto la empresa municipal BSM, que gestiona el parque de atracciones de la ciudad con la inauguración este viernes de Masía Tibidabo, un restaurante de cocina tradicional pasada por el soplete de Rafa Zafra, que ejerce de asesor para actualizar la oferta gastronómica. Coincidiendo con el 125 aniversario del Tibidabo, el antiguo edificio de la entrada se ha convertido en un restaurante donde comparten mesa el salmorejo y el fricandó, por poner dos ejemplos de los platos de este comedor, que tendrá un precio medio estimado de 45 euros.Con unas vistas espectaculares de Barcelona a través de grandes ventanales que prácticamente son paredes de cristal, Masía Tibidabo, a 500 metros sobre el mar, quiere ofrecer un espacio confortable para reponer fuerzas después o antes del atracón de atracciones, con recetas para toda la familia: desde la ensaladilla rusa y las croquetas hasta los canelones de rustido o el lomo de bacalao confitado. Como en toda masía, la brasa es uno de los fuertes, por donde pasan la pluma ibérica con aceite de romero o la butifarra, así como la merluza con alubias o el rape con salsa bilbaína. En la carta, dividida por apartados que aluden a las mismas atracciones que el comensal tiene enfrente, también hay caracoles a la llauna, albóndigas en pepitoria, guisantes estofados con bull negro, sepia y huevo o arroz a la cazuela con costilla de cerdo y setas de temporada. Según ha comentado Rafa Zafra este jueves en la presentación, “quiere ser una masía actualizada” donde se encuentre su cocina más asequible, más parecida al del extinto Per Feina del Poblenou que a las marisquerías Estimar, con locales en Barcelona y Madrid, o el lujo de Amar en el Hotel Palace y Casa Jondal en Ibiza, todos con su sello. Junto a la entrada del parque y enfrente del templo del Tibidabo, se encuentra este edificio de estilo modernista y autoría desconocida, que se inauguró en 1901 y se ha rehabilitado de la mano de Varis Arquitectes con Dani Freixes al mando, después de un año cerrado. La primera tinenta de alcaldía y presidenta de BSM, Laia Bonet, ha afirmado en la presentación que “la inauguración de Masia Tibidabo supone un nuevo impulso a la forma de entender y vivir uno de los grandes símbolos de Barcelona”. Si Rafa Zafra pone los sabores y olores, el trabajo de Dani Freixes ha consistido en satisfacer los demás sentidos, poniendo mucha atención en las vistas, pero también en los oídos, suavizando las reverberaciones para mantener unos niveles acústicos que permitan la conversación distendida. Necesario en tres espacios donde caben 300 personas. El tacto también se cuida, apostando por sillas acolchadas y mesas de madera suaves. Tanto el comedor central como la sala panorámica están pensados para relajarse. Como curiosidad, hay unas grandes lámparas donde se pueden proyectar imágenes. Para la inauguración, se ha escogido el avión rojo, la atracción más antigua del parque. Para los que quieran comer cocina de producto y temporada, pero también tengan prisa para volar en las diferentes atracciones, está la terraza, donde tomar algunos platitos y bebidas de modo más informal, a los pies del Templo del Sagrado Corazón. Con opción de reservar desde las 12.00 h hasta las 16.00 h de miércoles a domingo, la reserva también incluye la subida con el funicular Cuca de Llum, la forma más ecológica de llegar al Tibidabo, o la entrada al aparcamiento para los que suban en vehículo privado. “No sé qué he hecho yo para recibir tantas cosas”, ha entonado Zafra después de contar que fue Albert Adriá quién le habló de este proyecto. Se postularon varios candidatos antes de ser adjudicado al chef sevillano que llegó a Barcelona hace más de diez años para abrir Estimar en el Born, “el mejor barrio de la ciudad” en sus palabras. Próximamente, también está previsto actualizar otras ofertas gastronómicas del Tibidabo con la participación del propietario de Enigma.
La cocina tradicional llega al parque de atracciones con Rafa Zafra y Masía Tibidabo
El cocinero sevillano asesora este nuevo restaurante gestionado por BSM en lo más alto de la ciudad











